El comportamiento reciente del desempleo en Costa Rica presentó una dinámica paradójica entre junio y agosto de 2026, al combinarse la apertura neta de vacantes con un alza en la cantidad de personas sin ocupación. Durante dicho trimestre móvil, el territorio centroamericano generó 22.291 puestos de trabajo formales, pero paralelamente sumó a 19.867 ciudadanos desocupados a las estadísticas oficiales. Esta situación se originó debido a que la fuerza laboral creció en 42.158 individuos, superando la capacidad del mercado productivo para absorber a la totalidad de los aspirantes.
Los datos surgen de la investigación titulada Crece el empleo y el desempleo en Costa Rica, elaborada por Roxana Morales Ramos, investigadora del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional. El documento procesó los registros recabados por la Encuesta Continua de Empleo, coordinada por los organismos estadísticos oficiales. A través de este relevamiento se detectó una transformación estructural que privilegia a ciertos rubros comerciales y relega a ramas industriales tradicionales.
Comportamiento sectorial y pérdida de puestos fabriles
El análisis sectorial demostró un desempeño desigual entre las diferentes ramas de la actividad económica. El segmento de comercio y reparación lideró la recuperación con la apertura de 47.942 empleos respecto al mismo ciclo del año previo. Asimismo, las áreas de enseñanza y salud incorporaron a 33.835 colaboradores, mientras que transporte y almacenamiento registró un crecimiento de 23.117 puestos en el mismo período.
En contrapartida, la industria manufacturera reportó la supresión de 29.857 plazas de trabajo en el territorio costarricense. El informe vinculó este retroceso con una desaceleración de la producción, evidenciada en una contracción interanual de 0,56 % en el índice mensual del sector durante julio, luego de haber avanzado 9,6 % en igual mes del período previo. Además, cayeron las actividades de comunicación y servicios conexos en 25.427 plazas, la intermediación financiera con 18.650 bajas y el servicio doméstico con 11.466 despidos.
Factores detrás del desempleo en Costa Rica y perfil de desocupados
Al desglosar las características demográficas de los afectados, la investigación determinó que los hombres representaron cerca del 80 % del incremento en la desocupación nacional. Resulta relevante remarcar que el 99,5 % de este grupo contaba con antecedentes laborales comprobables y no correspondía a ingresantes novatos. El 56 % de ellos tenía entre 35 y 44 años de edad, configurando un segmento etario en plena etapa productiva.
Por otro lado, el factor formativo incidió de forma contundente en el desempleo en Costa Rica reportado por la Universidad Nacional. El 63 % de los nuevos desocupados reportó la educación primaria completa como su nivel máximo alcanzado de instrucción formal. De forma global, el porcentaje general de desocupados sin educación secundaria finalizada trepó del 41,4 % en 2025 al 45,5 % durante el trimestre móvil evaluado en 2026.
Brecha educativa y demanda de personal calificado
El informe destacó una polarización en las contrataciones de acuerdo con la preparación técnica y profesional de los trabajadores. A lo largo del año relevado, el mercado suprimió 48.937 puestos no calificados, mientras que creó 41.722 posiciones de calificación media y 39.914 empleos calificados altos. Esta exigencia de mayores credenciales académicas limitó la reinserción efectiva de los perfiles menos escolarizados en los rubros modernos.
En cuanto a las categorías institucionales, el sector privado experimentó una pérdida neta de contrataciones en comparación con el dinamismo exhibido por el ámbito estatal. También creció la cantidad de empleadores y el trabajo asalariado formal, en detrimento del empleo por cuenta propia independiente. Morales Ramos subrayó que el gran reto de las políticas públicas radica en coordinar la capacitación técnica con alternativas ocupacionales viables para quienes poseen trayectorias académicas truncas.
Datos clave
- Creación de vacantes: Costa Rica generó 22.291 puestos netos de trabajo en el trimestre móvil entre junio y agosto de 2026.
- Aumento del desempleo: La desocupación sumó a 19.867 personas debido a que la fuerza laboral total creció en 42.158 aspirantes.
- Perfil demográfico: Cerca del 80 % de los nuevos desocupados correspondió a hombres, de los cuales el 99,5 % registraba experiencia laboral previa.
- Transformación de perfiles: Se perdieron 48.937 ocupaciones no calificadas, mientras se generaron más de 81.000 puestos de calificación técnica media y alta.






