La producción de granos en Paraguay proyecta alcanzar entre 40 y 45 millones de toneladas hacia el año 2040, de acuerdo con las estimaciones estratégicas presentadas por el sector agroexportador nacional. El planteamiento fue formulado por la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), que sostiene la viabilidad de expandir el área cultivada y elevar los rendimientos técnicos en distintas zonas del país.
Este plan a largo plazo busca consolidar la posición de la agricultura local en los mercados internacionales. Al mismo tiempo, plantea la necesidad de adecuar las cadenas logísticas y la capacidad industrial interna para absorber mayores cosechas.
Metas y rubros para la producción de granos
El cultivo de la soja encabeza la estrategia productiva con la meta de alcanzar 5 millones de hectáreas sembradas, lo que representa un salto frente a las cerca de 3,7 millones de hectáreas sembradas actualmente. Con dicha superficie, el gremio calcula que la cosecha de la oleaginosa podría aproximarse a los 20 millones de toneladas hacia finales de la próxima década.
El programa de diversificación agrícola incluye también elevar el área destinada al maíz hasta las 2,5 millones de hectáreas y recuperar la siembra de trigo hasta cubrir alrededor de 800.000 hectáreas. De manera complementaria, el sector contempla incentivar rubros como el arroz, la chía, el sésamo, la canola y el girasol con el objetivo de dotar de mayor estabilidad a los ingresos agrícolas.
Expansión territorial y cumplimiento normativo
El crecimiento previsto para la producción de granos implica la extensión de las parcelas hacia departamentos con menor tradición agrícola. Zonas como Paraguarí, Cordillera y Concepción, históricamente asociadas a la actividad pecuaria, vienen integrando cultivos mecanizados a sus esquemas productivos, mientras que el Chaco paraguayo se posiciona como una frontera de alto potencial agronómico.
Los representantes gremiales recalcaron que esta ampliación debe operar bajo estricto cumplimiento del marco legal vigente en el país. En la Región Oriental rige la ley de deforestación cero, por lo cual cualquier incremento territorial depende de la reconversión de tierras previamente habilitadas y de la optimización del rendimiento por hectárea mediante tecnología.
Del mismo modo, el proyecto subraya la conveniencia de articular a la agricultura familiar campesina con la producción empresarial. Mediante rubros de renta y contratos comerciales, se busca que los pequeños agricultores participen activamente del dinamismo económico generado por las cadenas de valor agrícolas.
Desafíos en logística, valor agregado y competitividad cambiaria
El aumento proyectado en la producción de granos plantea exigencias estructurales inmediatas en materia de almacenamiento, fletes y navegación fluvial. Capeco subraya el rol determinante de la Hidrovía Paraguay-Paraná como canal indispensable para movilizar los saldos exportables hacia los puertos de ultramar con tarifas competitivas.
El procesamiento interno también adquiere relevancia económica. En el caso del maíz, cuya cosecha estimada ronda entre 5,5 y 6 millones de toneladas, cerca de la mitad se destina actualmente al mercado doméstico para la elaboración de bioetanol y alimentos balanceados para la industria de proteína animal, lo que evidencia una mayor retención de valor en origen.
No obstante, los exportadores manifestaron inquietud ante la apreciación de la moneda local frente al dólar estadounidense. Debido a que las ventas externas se liquidan en divisa norteamericana mientras los costos operativos como salarios y fletes se abonan en guaraníes, una pérdida de tipo de cambio real compromete los márgenes del sector frente a otros competidores globales.
Datos clave
- Volumen proyectado: Capeco estima alcanzar entre 40 y 45 millones de toneladas de cosecha total hacia el año 2040.
- Superficie de soja: El plan contempla ampliar el cultivo de la oleaginosa de 3,7 a 5 millones de hectáreas para cosechar cerca de 20 millones de toneladas.
- Diversificación: Se prevén 2,5 millones de hectáreas de maíz y la recuperación de 800.000 hectáreas de trigo, además de arroz y chía.
- Sustentabilidad y logística: La expansión se enfocará en tierras ya habilitadas respetando la deforestación cero y requerirá obras en la hidrovía.






