El despliegue masivo del reconocimiento facial en Estados Unidos alcanzó una cifra histórica al registrar más de mil millones de inspecciones de identidad en puestos aéreos, marítimos y terrestres. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza confirmó este registro dentro de su plan integral de control migratorio. La iniciativa responde a mandatos federales orientados a registrar minuciosamente las entradas y salidas de personas en territorio norteamericano.
Este mecanismo tecnológico compara en pocos segundos una fotografía instantánea con las imágenes archivadas en documentos oficiales, pasaportes y visados. Las autoridades aseguran que el procedimiento permite cotejar identidades de manera automática, reduciendo demoras y elevando la precisión técnica en los puestos de acceso fronterizo.
Resultados operativos y detección de irregularidades
Desde su implementación regular en 2018, la herramienta demostró un índice de exactitud superior al 98 % en las evaluaciones continuas. Gracias a este rendimiento, los inspectores detectaron más de 600.000 casos de individuos que sobrepasaron el tiempo de permanencia legal autorizado. Asimismo, el sistema descubrió más de 2.300 intentos de usurpación de identidad mediante documentos ajenos o adulterados.
La comisionada ejecutiva adjunta de Operaciones de Campo, Diane J. Sabatino, señaló que este avance representa un hito institucional para la agencia y el Departamento de Seguridad Nacional. La funcionaria remarcó que la meta principal consiste en garantizar la certeza sobre la identidad de cada individuo que ingresa o abandona el territorio nacional.
Con estos antecedentes, el uso de reconocimiento facial en Estados Unidos se consolida como una pieza clave en las políticas de seguridad nacional impulsadas tras los atentados de septiembre de 2001. En aquel periodo, comisiones legislativas recomendaron crear un registro biométrico estricto para monitorear a los visitantes extranjeros.
Expansión del reconocimiento facial en Estados Unidos
Actualmente, el mecanismo biométrico opera en la totalidad de los aeropuertos estadounidenses que reciben itinerarios internacionales, incluyendo terminales con preautorización migratoria en el exterior. Además, las puertas de embarque de 66 terminales aéreas ya emplean esta verificación para registrar los despegues internacionales. A nivel marítimo, 42 puertos cuentan con la infraestructura, con énfasis especial en los buques de recreo.
En las fronteras terrestres, los accesos peatonales de los límites norte y sur disponen enteramente de estos equipos tecnológicos. Recientemente comenzó la instalación paulatina en carriles destinados a vehículos particulares, aunque las ubicaciones exactas todavía no fueron detalladas de manera pública.
Para profundizar este despliegue, el gobierno asignó una partida de USD 673 millones mediante una ley federal sancionada en 2025. Estos fondos financiarán nuevas cámaras capaces de registrar a peatones a paso regular y verificarán a conductores y tripulaciones de transporte de carga.
Derechos de los pasajeros y alcance para paraguayos
Los ciudadanos estadounidenses y ciertos viajeros calificados cuentan con el derecho legal de rechazar la captura biométrica si así lo prefieren. Quienes tomen esa determinación pueden pedir una revisión manual clásica de sus documentos ante el agente de guardia. Las fotografías de los ciudadanos locales se suprimen en un plazo menor a 12 horas.
En contraste, los archivos fotográficos de los pasajeros foráneos son almacenados en el Sistema de Gestión de Identidad Biométrica del gobierno federal. Para los viajeros paraguayos que se trasladan por turismo o negocios, la consolidación del reconocimiento facial en Estados Unidos implica que deberán someterse a esta captura digital obligatoria al ingresar o salir de dicho territorio.
Datos clave
- Más de 1.000 millones de viajeros han sido verificados mediante biometría en aeropuertos, pasos terrestres y puertos marítimos.
- Efectividad del 98 % facilitó identificar a más de 600.000 infractores de visados y más de 2.300 suplantaciones de identidad.
- Fondos de USD 673 millones permitirán extender los escaneos a carriles de vehículos y salidas peatonales continuas.
- Viajeros no ciudadanos quedan incorporados al archivo biométrico federal, mientras los estadounidenses pueden optar por inspección manual.






