La producción de tilapia en Honduras recibe un renovado estímulo tras la inversión estatal destinada a poner en marcha el Centro Nacional de Investigación El Carao, ubicado en el departamento de Comayagua. La Secretaría de Agricultura y Ganadería, mediante la Dirección General de Pesca y Acuicultura, ejecutó una inyección financiera de 94.300 dólares para recuperar las instalaciones. La iniciativa busca asegurar el suministro de crías a precios mínimos para los acuicultores rurales.
Reactivación operativa de la estación El Carao
El establecimiento iniciará la entrega escalonada de peces juveniles conocidos como alevines, indispensables para arrancar los ciclos de engorde en estanques artificiales. Durante octubre comenzará la distribución de la variedad gris nilótica, mientras que en noviembre se sumará la oferta de tilapia roja.
La titular de la Dirección General de Pesca y Acuicultura, Nuryn Meza, destacó que la reapertura atenderá primero las solicitudes de los criadores comayagüenses y posteriormente cubrirá la demanda de otros sectores del país. El rescate de esta infraestructura pública pretende solucionar las dificultades de desabastecimiento que frenaban a los acuicultores al proyectar sus siembras periódicas.
Impulso a la producción de tilapia a bajo costo
Uno de los pilares del plan gubernamental consiste en garantizar costos accesibles para los insumos biológicos esenciales. Cada ejemplar tendrá una tarifa fijada en 0,50 lempiras, suma equivalente a unos 0,02 dólares según la cotización oficial de la moneda hondureña.
Este precio promocional pretende aliviar los gastos iniciales que asumen las familias rurales y los pequeños emprendedores antes de iniciar cada ciclo de cultivo. En este rubro, la disponibilidad y el valor de compra de los alevines determinan en gran medida la rentabilidad final de las fincas acuícolas dedicadas al engorde.
Panorama del sector y envíos al mercado internacional
En el plano productivo, la producción de tilapia sostiene una estructura diversificada que integra desde pequeños establecimientos de subsistencia hasta explotaciones industriales de gran envergadura. Registros del Programa Nacional de Desarrollo Agroalimentario indican la existencia de 1.916 acuicultores activos y 907 unidades productivas que abarcan unas 254 hectáreas cultivadas en departamentos como Cortés, Atlántida, Colón, Olancho, Santa Bárbara, Copán y Yoro.
Las zonas de La Paz y Cortés concentran las mayores cosechas de esta especie en el territorio hondureño. Para miles de hogares campesinos, la actividad representa una fuente estable de alimentos de calidad y una vía de sustento económico frente a otras alternativas agropecuarias tradicionales.
En el ámbito del comercio exterior, la producción de tilapia constituye una fuente notable de divisas gracias a las ventas dirigidas hacia los Estados Unidos. Según datos del Banco Central de Honduras recopilados por entidades oficiales, las exportaciones generaron 71,1 millones de dólares en 2022 mediante 10.223 toneladas métricas enviadas, mientras que en 2023 sumaron 40,4 millones de dólares correspondientes a 5.233 toneladas.
El mercado estadounidense adquiere prácticamente la totalidad de los filetes frescos, refrigerados y congelados que despacha el país centroamericano. De este modo, la modernización de los centros estatales de investigación procura apuntalar la competitividad hondureña en los mercados extranjeros y asegurar el abastecimiento alimentario local.
Datos clave
- Inversión pública: El Gobierno destinó 94.300 dólares a la reactivación del Centro Nacional de Investigación El Carao en Comayagua.
- Precios reducidos: Los alevines tendrán un valor de 0,50 lempiras por unidad, unos 0,02 dólares, para beneficio de pequeños y medianos criadores.
- Variedades disponibles: La tilapia gris nilótica se distribuirá durante octubre y la tilapia roja comenzará a venderse desde noviembre.
- Impacto productivo: Honduras cuenta con 1.916 productores y registró envíos al mercado estadounidense por más de 40 millones de dólares en 2023.






