Una rigurosa inspección en el Congreso fue desplegada este jueves por agentes de la Fuerza de Operaciones Policiales Especiales en Asunción. La comitiva policial utilizó canes adiestrados en la localización de artefactos bélicos para examinar cada rincón del recinto legislativo antes de las actividades previstas. El procedimiento se ejecutó en una jornada marcada por un clima de extrema tensión institucional y multitudinarias manifestaciones ciudadanas.
Inspección en el Congreso y tareas preventivas de seguridad
El operativo técnico se concentró en la sala de sesiones de la Cámara de Senadores y en los pasillos de acceso común. Guías especializados recorrieron las bancadas, los estrados y las áreas técnicas acompañados por animales entrenados para identificar sustancias peligrosas. Las autoridades parlamentarias autorizaron el ingreso de los uniformados como una medida de mitigación ante la posibilidad de desmanes o sabotajes en las instalaciones.
Desde la comandancia policial aclararon que la inspección en el Congreso tuvo un propósito estrictamente preventivo, sin que se hayan recibido alertas concretas de bombas. La revisión minuciosa concluyó sin el hallazgo de ningún elemento sospechoso en las dependencias estatales. Esta labor técnica forma parte de los protocolos habituales cuando se prevén concurrencias masivas o situaciones de riesgo en sedes de los poderes del Estado paraguayo.
Un escenario de alta fricción por el juicio político
El despliegue de los agentes especializados coincidió con la convocatoria para el inicio del juicio político promovido contra el presidente de la República, Santiago Peña. El mandatario debía presentarse ante el pleno de los senadores para ejercer su descargo constitucional en medio de severos cuestionamientos derivados de la crisis vinculada a la entidad financiera Ueno Bank. Paralelamente, la defensa del mandatario solicitó un plazo adicional de setenta y dos horas para preparar sus alegatos formales.
El ambiente en las inmediaciones del parlamento ya venía caldeado tras los disturbios registrados durante la jornada anterior. Durante esas protestas, manifestantes y fuerzas antimotines protagonizaron choques que derivaron en el uso de gases lacrimógenos y dejaron varias personas lesionadas. La confrontación entre sectores movilizados y las fuerzas públicas obligó a blindar el microcentro capitalino para evitar nuevos desbordes en el perímetro institucional.
Despliegue de cientos de agentes en Asunción
Para blindar la sede parlamentaria y garantizar el orden público, la Policía Nacional dispuso un cordón integrado por entre 500 y 600 uniformados en los alrededores de la plaza de Armas. La orden operativa incluyó barreras de contención, carros hidrantes y el control estricto de los accesos peatonales y vehiculares. El dispositivo busca salvaguardar la integridad física tanto de los parlamentarios como de los funcionarios y de los propios ciudadanos congregados en el microcentro.
La Fuerza de Operaciones Policiales Especiales es la unidad de élite encargada de misiones tácticas complejas, desactivación de explosivos y rescate de rehenes en Paraguay. Su intervención preventiva refleja la magnitud del conflicto político que atraviesa el país, donde la estabilidad del Poder Ejecutivo enfrenta momentos definitorios. El refuerzo táctico permanecerá activo mientras continúen las deliberaciones en el Senado y persista la convocatoria ciudadana en las calles aledañas.
Datos clave
- Efectivos especializados: Agentes de la FOPE inspeccionaron con perros detectores de bombas las instalaciones del Senado.
- Resultado del operativo: Las autoridades descartaron la presencia de explosivos y confirmaron que se trató de un control preventivo.
- Blindaje perimetral: La Policía Nacional movilizó entre 500 y 600 agentes para custodiar el Congreso ante protestas y disturbios.
- Contexto político: La revisión se ejecutó en coincidencia con el proceso de juicio político al presidente Santiago Peña.






