La crecida del río Paraguay comenzó a provocar pérdidas importantes en las zonas rurales del distrito de Humaitá, departamento de Ñeembucú. Pequeños agricultores y ganaderos ven cómo el agua cubre sus cultivos y deben rescatar a sus animales por sus propios medios, mientras denuncian falta de asistencia.
Cultivos bajo el agua
El intendente electo de Humaitá, Héctor Cáceres (ANR), describió un panorama preocupante. Según explicó, el avance del río y las lluvias recientes dejaron bajo agua las áreas de producción y destruyeron prácticamente por completo los cultivos de:
- batata,
- mandioca,
- zapallo,
- cebolla,
- papa,
- otros rubros hortigranjeros.
Esos cultivos se destinaban tanto al consumo familiar como a la venta. En algunos casos, los productores lograron rescatar parte de las raíces de mandioca y batata, pero la mayor parte de la cosecha se perdió.
En la compañía Tuyú Cué, las lluvias de la semana pasada ya habían anegado las plantaciones. Según Cáceres, gran parte de la producción terminó pudriéndose bajo el agua.
Rescate de animales en canoa
La situación también golpea a los pequeños ganaderos, sobre todo en la zona de Carrizal. El agua subió tan rápido, cerca de un metro en una sola noche, que los productores tuvieron poco margen para poner a salvo a sus animales.
Como el nivel de la inundación ya no permite ingresar a caballo, los productores debieron usar canoas para rescatar vacas y caballos y trasladarlos a lugares más altos. Cáceres advirtió que algunos animales ya murieron por el anegamiento y lamentó que los pobladores estén haciendo este trabajo sin ayuda.
Un golpe para las familias rurales
Las pérdidas generan preocupación entre las familias campesinas, que dependen de la agricultura y la ganadería para vivir. Perder los cultivos significa perder alimento para la mesa familiar y también los ingresos que obtienen con la venta de sus productos.
Por qué Humaitá es tan vulnerable
Humaitá está ubicada sobre el río Paraguay, muy cerca de su desembocadura en el río Paraná. Según explicó el intendente electo, el Paraná, que también viene muy crecido, estaría dificultando el escurrimiento de las aguas del río Paraguay. El agua se acumula y anega las zonas bajas, como Carrizal.
El Paraná atraviesa un período de aguas altas. La Entidad Binacional Yacyretá emitió esta semana una alerta hidrológica por la llegada de caudales muy por encima de lo normal, y advirtió que, por efecto del fenómeno El Niño, las aguas altas podrían mantenerse hasta diciembre. En Ayolas, Misiones, el río supera los 6 metros, muy por encima del nivel de inundabilidad.
Más lluvias en camino
Ñeembucú está entre los departamentos alcanzados por la alerta por tormentas de la Dirección de Meteorología, que prevé lluvias intensas hasta el fin de semana. En el mismo departamento, la crecida del arroyo Ñeembucú ya obligó a evacuar a familias en zonas bajas de Pilar.
El casco urbano, por ahora a salvo
Cáceres aclaró que, por el momento, no hay familias afectadas en el casco urbano de Humaitá. Sin embargo, el agua sigue subiendo y ya ocupa sectores bajos, zanjas y puntos por donde ingresa desde el río, por lo que la población se mantiene en alerta.






