La preservación de la fauna de Ñu Guasú se convirtió en una prioridad ambiental para las autoridades del área metropolitana. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones emitió una serie de recomendaciones directas dirigidas a los visitantes de estos espacios recreativos. La iniciativa busca proteger la rica biodiversidad que habita tanto en este parque como en el contiguo Parque Guasú Metropolitano.
Recomendaciones para cuidar la fauna de Ñu Guasú
El llamado institucional enfatiza la necesidad de mantener un comportamiento cívico y responsable dentro de las áreas protegidas. Entre las pautas principales difundidas por la cartera estatal resalta la observación de los animales desde una distancia prudente, sin invadir su entorno inmediato.
Asimismo, las autoridades reiteraron la prohibición de suministrar comida a las especies nativas. La alimentación artificial altera las conductas de búsqueda de sustento y suele generar graves trastornos digestivos en las poblaciones silvestres.
Otro aspecto fundamental del comunicado refiere a las mascotas que ingresan con sus cuidadores. La institución exige que los perros permanezcan siempre con correa y bajo supervisión constante, con el fin de evitar ataques o persecuciones hacia las aves y mamíferos del recinto.
El valor biológico de los pulmones metropolitanos
Tanto el Parque Ñu Guasú como el Parque Guasú Metropolitano constituyen dos de los mayores refugios ambientales del Gran Asunción. Ambos predios suman cientos de hectáreas de vegetación que actúan como zonas de amortiguamiento frente al avance urbano y la contaminación sonora.
En estos humedales y pastizales conviven ejemplares destacados como la garza blanca y la lechuza vizcachera, además de diversas variedades de reptiles, roedores y anfibios. Para muchas aves migratorias, las lagunas internas representan puntos de parada vitales en sus rutas estacionales.
La administración ministerial recordó que estas instalaciones funcionan principalmente como hábitat natural antes que como centros de esparcimiento masivo. Por este motivo, el disfrute ciudadano de las sendas y circuitos deportivos debe coexistir armónicamente con los ciclos de vida silvestre.
Convivencia ciudadana y conservación ecológica
El crecimiento de la afluencia de personas en los fines de semana genera una presión considerable sobre los recursos naturales de ambos parques. Los técnicos ambientales advierten que la presencia de animales domésticos sueltos perturba los nidos construidos a nivel de suelo y ahuyenta a las especies menores.
Las normativas de parques públicos en Paraguay contemplan la obligatoriedad de acatar los carteles informativos y las directivas de los guardaparques. Respetar estas disposiciones evita la pérdida irreparable de ejemplares que forman parte de la identidad biológica de la región.
El cumplimiento de estas medidas sencillas garantiza que los senderos sigan siendo un punto de encuentro saludable para las familias paraguayas, sin que la recreación humana comprometa la supervivencia de la fauna de Ñu Guasú y sus ecosistemas asociados.
Datos clave
- Distancia y respeto: El MOPC solicita observar a las especies silvestres desde lejos para evitar situaciones de estrés en su hábitat.
- Alimentación restringida: Se prohíbe entregar alimentos a los animales para no perjudicar su salud ni alterar sus hábitos de supervivencia.
- Control de mascotas: Es obligatorio que los animales domésticos permanezcan atados con correa durante todo el recorrido dentro de los parques.
- Biodiversidad protegida: Los predios albergan especies emblemáticas como la garza blanca y la lechuza vizcachera, además de aves migratorias.






