Las peleas entre colegios en Asunción motivaron el despliegue de un operativo especial de prevención coordinado por la Policía Nacional y el Ministerio de Educación y Ciencias. La medida responde a una serie de enfrentamientos violentos protagonizados por alumnos de varias instituciones emblemáticas de la capital en la vía pública. Ante esta situación, las autoridades establecieron un plan integral que combina resguardo físico con ciberpatrullaje.
Despliegue policial y resguardo perimetral en zonas escolares
El comisario general Juan Agüero, director general de Prevención y Seguridad de la Policía Nacional, confirmó la puesta en marcha de coberturas de seguridad en los alrededores de los establecimientos educativos. Los agentes del Grupo Lince, personal de las comisarías jurisdiccionales y patrulleras mantendrán presencia continua en un radio de 200 a 300 metros de cada local escolar.
La intención principal de estos patrullajes es disuadir la conformación de turbas y reaccionar de forma inmediata ante cualquier conato de violencia. Las autoridades coordinaron además la fijación estricta de los horarios de entrada y salida de los estudiantes. De este modo, se busca que los padres y tutores tengan mayor control sobre los desplazamientos diarios de sus hijos.
Asimismo, la Policía hizo un llamado urgente a las familias para que colaboren en la revisión de los útiles escolares. Se insta a los adultos responsables a inspeccionar periódicamente los bolsos, mochilas y aparatos telefónicos de las y los adolescentes para prevenir el traslado de elementos peligrosos.
Ciberpatrullaje de redes sociales ante las peleas entre colegios
Una de las facetas más importantes del plan preventivo se enfoca en el espacio virtual, donde se detectaron instigaciones y amenazas previas a las batallas callejeras. El Departamento de Cibercrimen y Delitos Informáticos de la Policía Nacional se encargará de monitorear publicaciones abiertas en plataformas digitales y chats grupales de mensajería instantánea.
Las autoridades identificaron que exalumnos y personas ajenas a los planteles educativos estarían infiltrándose en los grupos estudiantiles para incitar a los disturbios. Por ello, el rastreo digital buscará desarticular la organización de estos encuentros antes de que se concreten en la vía pública.
La investigación cibernética permitirá identificar a los instigadores de las peleas entre colegios y derivar las denuncias correspondientes a la Justicia Penal de la Adolescencia o al Ministerio Público. Este seguimiento apunta a frenar la escalada de violencia digital que luego se traslada a las calles.
Coordinación interinstitucional para garantizar la convivencia
Para abordar esta problemática de manera integral, la cúpula policial mantuvo reuniones de trabajo con referentes del Ministerio de Educación y Ciencias, directivos docentes, la Defensoría de la Niñez y la Adolescencia y representantes de centros de estudiantes.
Las instituciones involucradas en los recientes hechos violentos abarcan al Colegio Nacional de la Capital, el Colegio Presidente Franco, el Colegio Ysaty y el Colegio Stella Marys. Familias de algunas de estas comunidades educativas se movilizaron frente a las sedes escolares para exigir la conformación de mesas de diálogo que pongan fin a la hostilidad.
El abordaje preventivo pretende ser sostenido durante el resto del año lectivo para garantizar un ambiente seguro tanto en las aulas como en el trayecto de los estudiantes. La articulación entre la Policía, el MEC y las familias resulta clave para erradicar las agresiones entre los jóvenes.
Datos clave
- Operativo perimetral: La Policía despliega patrullajes del Grupo Lince en un radio de 300 metros alrededor de las instituciones involucradas.
- Monitoreo digital: El Departamento de Cibercrimen analiza redes sociales y chats de mensajería para detectar incitaciones a la violencia.
- Instituciones afectadas: Los disturbios involucran a estudiantes del CNC, Colegio Presidente Franco, Colegio Ysaty y Colegio Stella Marys.
- Participación de terceros: Se sospecha la presencia de exalumnos e infiltrados que instigan los enfrentamientos entre los jóvenes.
- Involucramiento familiar: La Policía solicita a los padres controlar minuciosamente el contenido de las mochilas y teléfonos de los estudiantes.






