A un día de la segunda vuelta presidencial en Brasil, que enfrenta este domingo 25 de octubre al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y a Flávio Bolsonaro, el debate sobre su impacto en Itaipú se instala en Paraguay.
El catedrático y especialista en política energética Aníbal Orué Pozzo sostiene que a Paraguay le conviene una victoria de Lula y que ese escenario sería el mejor momento para renegociar el Anexo C del Tratado de Itaipú.
«Una situación paradojal»
Orué Pozzo reconoce que su planteo parece contradictorio: el gobierno paraguayo y el bolsonarismo comparten una línea conservadora, y en teoría esa afinidad debería facilitar los acuerdos. Según el especialista, en la práctica no ocurre así.
Como ejemplo, recordó el «acta secreta» de 2019, firmada durante el gobierno de Jair Bolsonaro, que según él impuso a Paraguay condiciones desfavorables para la contratación de potencia de Itaipú. Aquel acuerdo desató una crisis política en Paraguay y finalmente fue anulado.
El acuerdo Lugo-Lula de 2009
El experto destacó que fue durante el primer gobierno de Lula cuando se firmó el acuerdo de 31 puntos de 2009 con el entonces presidente Fernando Lugo. Según Orué Pozzo, ese documento es clave porque abrió el camino para discutir la libre disponibilidad de la energía excedente de Paraguay.
Las pérdidas por la cesión de energía
Orué Pozzo lamentó que Paraguay siga cediendo su energía excedente a Brasil a precios muy inferiores a los del mercado. Citó investigaciones del politólogo Miguel Carter y un informe de la Contraloría General de la República, según los cuales el país dejó de percibir entre US$ 75.400 millones y US$ 77.300 millones entre 1985 y 2018 por tarifas fijadas por debajo del costo real y por la política de cesión de energía.
«El momento es este»
Según el especialista, si Lula gana, enfrentará un escenario regional complejo, rodeado de gobiernos de derecha y bajo la atenta mirada de Estados Unidos. Por eso, sostiene, un gobierno paraguayo que apueste por la soberanía energética debería aprovechar ese momento para negociar.
También advirtió que Brasil ya diversificó su matriz energética para depender menos de la energía paraguaya, y que Paraguay debe actuar con más pragmatismo, aprovechando proyectos de integración como el Corredor Bioceánico.
La otra mirada
No todos los analistas coinciden con este planteo. Quienes ven con mejores ojos un triunfo de Flávio Bolsonaro sostienen que la afinidad ideológica con el gobierno de Santiago Peña y su cercanía con la administración de Donald Trump podrían facilitar el diálogo.
Además, la relación entre Peña y Lula atravesó momentos de tensión, sobre todo por el acercamiento de Paraguay a EE.UU. Esta semana, en Brasil surgieron críticas por el uso de energía de Itaipú para un centro de inteligencia artificial vinculado a empresas estadounidenses, que el presidente de la ANDE, Miguel Báez, rechazó de plano.
Aun así, fue con Lula en el poder que Paraguay y Brasil acordaron en 2024 la tarifa de Itaipú vigente hasta 2026, tras meses de negociación.
Lo que está en juego
La revisión del Anexo C, que define las bases financieras y la comercialización de la energía de Itaipú, es una de las negociaciones más importantes para Paraguay. Quien gane este domingo en Brasil será el interlocutor del gobierno paraguayo en esa discusión.






