El presunto uso de títulos universitarios falsos por parte de más de un millar de funcionarios públicos desató una enérgica reacción de diversos legisladores en el Congreso Nacional en Asunción. La Contraloría General de la República formalizó una denuncia ante el Ministerio Público luego de comprobar discrepancias en los legajos académicos de 1.082 dependientes estatales. Estos servidores públicos percibían asignaciones salariales complementarias por su supuesta condición de graduados universitarios.
Frente a este escenario, parlamentarios de la oposición coincidieron en la urgencia de individualizar a los involucrados y sancionar a los responsables de este esquema. Asimismo, señalaron la necesidad de transparentar qué instituciones educativas negaron la autenticidad de los diplomas presentados.
Sospechas de larga data sobre títulos universitarios falsos
El senador José Oviedo expuso que los rumores acerca de la venta de diplomas eran conocidos desde hacía bastante tiempo en diversos ámbitos administrativos. No obstante, remarcó que nunca se había alcanzado una constatación oficial de semejante magnitud dentro de las instituciones públicas.
De acuerdo con sus declaraciones, personal vinculado a las dependencias encargadas del registro de documentos ya advertía de manera informal sobre la comercialización de certificados académicos. El parlamentario consideró probable que los casos detectados representen solo una fracción de un problema de proporciones todavía mayores.
Oviedo advirtió que estas anomalías erosionan profundamente la credibilidad ciudadana respecto al funcionamiento de la administración estatal paraguaya. Además, insistió en que el descubrimiento debe dar paso urgente a la creación de filtros técnicos que impidan futuros fraudes al erario.
Exigencia de identificar a funcionarios y universidades involucradas
Por su lado, el senador liberal Dionisio Amarilla calificó el episodio como sumamente escandaloso y demandó la difusión de las identidades de quienes presentaron la documentación observada. El legislador consideró indispensable que la opinión pública conozca con precisión cuáles fueron las casas de estudios que desconocieron haber otorgado dichos títulos.
Amarilla puntualizó que la auditoría de la Contraloría abarcó una nómina de aproximadamente 92.000 funcionarios que perciben bonificaciones por titulación técnica o superior. Tras consultar directamente con los registros universitarios, el órgano contralor descubrió que numerosas entidades no reconocían a estos servidores públicos como graduados de sus aulas.
El parlamentario remarcó que las pesquisas deben llegar al fondo sobre cómo tales documentos lograron superar los filtros del Estado. También subrayó que debe esclarecerse la eventual complicidad o negligencia de quienes debían cotejar los papeles antes de conceder los beneficios salariales.
Riesgos para la ciudadanía ante la falta de idoneidad profesional
El senador Rafael Filizzola alertó sobre las graves implicancias sociales que acarrea la proliferación de títulos universitarios falsos en áreas esenciales del sector público. El legislador señaló que el deterioro acumulado en los controles de la educación superior posibilitó el avance de estas prácticas irregulares.
Filizzola enfatizó que el perjuicio no se restringe únicamente al cobro indebido de dinero público mediante sobresueldos o bonificaciones. Aseguró que la situación expone directamente a los ciudadanos al peligro de recibir atención o representación legal de personas sin la debida capacitación en especialidades delicadas como la Medicina o el Derecho.
El Ministerio Público deberá determinar si las anomalías configuran delitos como producción de documentos no auténticos o falsas declaraciones de antecedentes. Entretanto, los senadores insistieron en que resulta prioritario ajustar las normativas de verificación institucional para garantizar que únicamente quienes cuenten con la preparación académica certificada ejerzan cargos calificados en el país.
Datos clave
- 1.082 funcionarios estatales fueron denunciados formalmente por la Contraloría General de la República por inconsistencias en sus antecedentes académicos.
- 92.000 legajos analizados formaron parte de la revisión integral a beneficiarios de sobresueldos por formación universitaria en el Estado.
- Tres senadores reclamaron que se divulguen las identidades de los involucrados y los nombres de las casas de estudios que desconocieron los diplomas.
- Alerta por ejercicio ilegal en profesiones de alta sensibilidad social como Medicina y Derecho sin la preparación adecuada.






