La deuda del MOPC con las empresas constructoras volvió a incrementarse hasta alcanzar los 200 millones de dólares, tras registrarse un bajo nivel de desembolsos durante septiembre. El retraso en los pagos impacta directamente en el ritmo de los trabajos viales en todo el territorio paraguayo y genera preocupación por posibles quiebras en la cadena de suministros.
El pasivo acumulado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones comprende compromisos derivados de dos fuentes de financiamiento. Según los registros oficiales de la cartera estatal, 120 millones de dólares corresponden a emprendimientos sustentados con recursos crediticios del exterior, mientras que los restantes 80 millones de dólares pertenecen a programas solventados con fondos locales.
Déficit financiero y pedidos de ampliación
El panorama para el cierre del año presenta un escenario complejo para las finanzas públicas. La proyección de ejecución para el último trimestre en los planes respaldados con recursos locales alcanza unos 70 millones de dólares. Sin embargo, el margen de cancelación dentro del plan financiero actual apenas llega a 53 millones de dólares, supeditado a una reprogramación en trámite, lo cual anticipa un aumento inmediato de las obligaciones impagas.
Ante esta coyuntura, la secretaría de Estado tramitó una ampliación presupuestaria de 100 millones de dólares ante el Ministerio de Economía y Finanzas para mitigar el impacto en los proyectos locales. Sin esta inyección de liquidez, la presión sobre el ejercicio fiscal venidero aumentará sustancialmente para sostener la infraestructura en marcha.
Proyecciones presupuestarias para los próximos ejercicios
Para garantizar la continuidad operativa de los emprendimientos con respaldo exterior se calculan requerimientos por 350 millones de dólares. Si el Congreso y el Ministerio de Economía y Finanzas no aprueban la adenda solicitada este año, las necesidades para dichas obras se dispararán hasta los 450 millones de dólares.
Por su parte, las iniciativas viales con financiamiento nacional demandarán unos 260 millones de dólares en la planificación venidera. De esta forma, el sostenimiento global de los contratos vigentes exigirá una disponibilidad de 610 millones de dólares, cifra que treparía a 710 millones de dólares si no se salda el déficit previo. Si a esto se sumaran las licitaciones nuevas o contratos recién adjudicados, la cobertura fiscal obligatoria sobrepasaría los 1.000 millones de dólares.
Impacto directo en la economía y el empleo
El agravamiento de la deuda del MOPC desencadena múltiples efectos perjudiciales en la economía paraguaya. La consecuencia primordial es la ralentización de los trabajos en pista, postergando la entrega de rutas y mejoras que benefician a la ciudadanía en general.
Asimismo, el fisco absorbe importantes costos financieros adicionales. Las moras derivan en intereses punitorios y obligan al Estado a colocar bonos o gestionar nuevos créditos bancarios para honrar sus compromisos, generando sobrecostos millonarios que restan recursos a otras áreas esenciales. A esto se añade el riesgo de quiebra para subcontratistas y proveedores de materiales, junto con la incertidumbre laboral que afecta a miles de obreros en vísperas de fin de año.
Datos clave
- Monto total acumulado: La deuda del MOPC alcanzó los 200 millones de dólares, divididos en 120 millones con fondos externos y 80 millones con recursos locales.
- Brecha en el último trimestre: Se prevé una ejecución de obras locales por 70 millones de dólares frente a una capacidad de pago presupuestada de solo 53 millones de dólares.
- Pedido al Fisco: Obras Públicas solicitó una ampliación de 100 millones de dólares al Ministerio de Economía y Finanzas para mitigar el descalce financiero.
- Presión para el próximo ejercicio: Mantener los contratos viales vigentes exigirá entre 610 y 710 millones de dólares, superando los 1.000 millones si se activan nuevos proyectos.






