La deuda de la IA se disparó hasta rozar los 500.000 millones de dólares en los primeros nueve meses del año, impulsando una subida de rendimientos financieros a nivel internacional. Las firmas tecnológicas más influyentes del planeta están acudiendo de manera masiva al mercado de crédito privado para costear microprocesadores, centros de datos e infraestructura especializada.
Este vertiginoso ritmo de emisiones representa un cambio estructural en las finanzas de las multinacionales de Silicon Valley. Compañías que históricamente se respaldaban en su abundante liquidez operativa, entre ellas Meta, Amazon, Microsoft y Alphabet, recurren ahora a obligaciones negociables ante la magnitud de las inversiones que exige el despliegue computacional moderno.
Demanda de capital y arbitraje frente a los bonos soberanos
El volumen financiero requerido ha desbordado los registros históricos de endeudamiento corporativo. De acuerdo con datos del sector, la cuota correspondiente a esta tecnología representa cerca del 25% de todas las emisiones de bonos privados a nivel global, un salto sustancial frente al 4% registrado hace apenas dos años.
Para colocar sus títulos entre inversores institucionales, las grandes empresas tecnológicas han debido ofrecer rendimientos por encima del 7% e incluso superiores al 9% anual en el caso de operadores de infraestructura en la nube. Esta dinámica genera un arbitraje directo con los bonos soberanos de las principales potencias, ya que muchos fondos optan por el crédito corporativo de alto rendimiento en lugar de la renta fija pública.
Impacto y expansión de la deuda de la IA
El crecimiento de la deuda de la IA repercute en el costo del dinero en todo el sistema financiero. En los Estados Unidos, la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años escaló hasta rondar el 5,30%, alcanzando sus niveles más elevados en más de dos décadas, un fenómeno alimentado además por las presiones inflacionarias globales derivadas de tensiones energéticas y geopolíticas.
Para economías abiertas y en desarrollo como la de Paraguay, el endurecimiento de las condiciones crediticias internacionales implica un encarecimiento del financiamiento externo. Cuando las tasas de referencia suben en los mercados desarrollados, el acceso al crédito para emisiones soberanas y corporativas en países emergentes suele volverse más costoso y restrictivo.
Señales de alerta ante una eventual corrección del mercado
Analistas de firmas como Goldman Sachs estiman que las colocaciones del rubro podrían escalar hasta los 1,2 billones de dólares hacia 2027. No obstante, entidades reguladoras como el Banco de Inglaterra han advertido sobre un riesgo de corrección más pronunciado si los ingresos operativos no crecen al ritmo de los compromisos adquiridos.
Empresas con abultados pasivos, como Oracle con más de 125.000 millones de dólares en pasivos y eventuales retrasos en obras de infraestructura, son observadas con cautela por los operadores de Wall Street. Si un emisor de gran porte experimenta dificultades de liquidez o incumple un vencimiento, el mercado teme un efecto contagio inmediato sobre el conjunto del sector.
Datos clave
- Volumen récord: El sector tecnológico colocó alrededor de 500.000 millones de dólares en deuda durante los primeros nueve meses del año para infraestructura de inteligencia artificial.
- Altos rendimientos: Gigantes tecnológicos como Meta han ofrecido tasas superiores al 7% anual, mientras que firmas de almacenamiento superaron el 9% para captar inversionistas.
- Efecto en deuda pública: La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años trepó al entorno del 5,30%, su nivel más elevado desde el año 2002.
- Riesgo latente: Entidades como el Banco de Inglaterra advierten de una posible corrección bursátil si los ingresos de la tecnología no justifican el vertiginoso ritmo de endeudamiento.






