El aprendizaje práctico enfocado en el cultivo de cacao comenzó a transformar la labor agrícola en diversas comunidades de la comarca Ngäbe-Buglé, en Panamá. Familias campesinas del distrito de Kusapín formaron parte de jornadas formativas orientadas a tecnificar sus parcelas mediante Buenas Prácticas Agrícolas y modelos agroforestales. Esta actividad buscó optimizar el rendimiento y la calidad del grano a través del trabajo directo en el terreno.
Métodos prácticos para el cultivo de cacao
Los productores participaron en sesiones de adiestramiento que abarcaron técnicas esenciales como la poda sistemática, el marcado de terrenos y el manejo adecuado de injertos en viveros. Estas labores permitieron que agricultores de los corregimientos de Bahía Azul, Cañaveral, Tobobe y Río Chiriquí adquirieran destrezas para renovar sus plantaciones ancestrales. La instrucción destacó la selección de material genético y su impacto en la calidad comercial.
La dinámica de campo facilitó la comprensión directa de procesos agronómicos complejos sin depender de textos formales. Los asistentes desarrollaron esquemas gráficos de sus propios terrenos para identificar áreas de mejora e incorporaron prácticas que optimizan el espacio disponible. Mediante este proceso, varios agricultores proyectaron diversificar sus parcelas tradicionales mediante el cultivo de cacao con variedades mejoradas.
Integración técnica y desarrollo comunitario
Las actividades de formación incluyeron recorridos guiados por parcelas demostrativas ubicadas en las localidades de Norteño y Quebrada Pinzón. En estos sitios, los participantes observaron el comportamiento de clones mejorados y analizaron aspectos de compatibilidad genética y nutrición vegetal. Esta interacción favoreció el intercambio de conocimientos cotidianos entre productores de diferentes zonas rurales.
Asimismo, la delegación conoció la labor de la Asociación de Productores Agroturístico Artesanal La Cascada, un emprendimiento local liderado por jóvenes indígenas que busca conectar la producción agrícola con actividades complementarias. De forma paralela, los técnicos del programa expusieron las metas de una siguiente etapa, orientada a levantar un vivero comunitario que aportará material vegetal certificado para el cultivo de cacao en toda la comarca.
Alianzas institucionales en la comarca
La jornada se estructuró a partir de una petición surgida dentro del programa Kusapín se Adapta, ejecutado por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza. La iniciativa cuenta con el respaldo económico de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, además de la colaboración constante de autoridades locales y gubernamentales de Panamá.
El proyecto Cacao KoLFACI y la Regional de Bocas del Toro del Ministerio de Desarrollo Agropecuario coordinaron las intervenciones en el terreno. Los especialistas destacaron que la articulación entre instituciones públicas y comunidades rurales consolida un rubro con alto potencial de comercialización responsable, haciendo del cultivo de cacao un motor de sustentabilidad para las familias de la comarca.
Los especialistas gubernamentales valoraron la alta disposición mostrada por las familias para incorporar estas tecnologías en sus parcelas cotidianas. La adopción de Buenas Prácticas Agrícolas fomenta la conservación de suelos en una comarca de alta sensibilidad ecológica, donde la producción sostenible contribuye a reducir la presión sobre los bosques primarios.
Datos clave
- Capacitación comarcal: Productores de cuatro corregimientos de Kusapín participaron en talleres prácticos sobre manejo agronómico y agroforestería.
- Técnicas incorporadas: La instrucción abarcó el uso de clones de alto rendimiento, poda, fertilización, marcado de fincas y técnicas de injerto en vivero.
- Articulación interinstitucional: La jornada fue desarrollada por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, con financiamiento de la cooperación española.
- Infraestructura comunitaria: El plan contempla la próxima construcción de un vivero comunitario para abastecer de plantas seleccionadas a los agricultores locales.






