La población adulta mayor experimentó una notable aceleración demográfica en Costa Rica tras duplicar su cantidad de integrantes durante las últimas dos décadas, de acuerdo con los reportes oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) presentados este 1 de octubre en San José. El informe demográfico puntualizó que los habitantes de 65 años o más alcanzaron el 12,2 % del total del país centroamericano en 2026, frente al 6,2 % reportado en 2006.
En cifras absolutas, el segmento de la tercera edad pasó de 263.431 personas en el año 2006 a 638.378 individuos contabilizados para 2026. Este incremento representa la incorporación neta de 374.947 ciudadanos dentro de esta franja etaria. Conforme lo establece el marco legal costarricense a través de la Ley N.º 7935, denominada Ley Integral para la Persona Adulta Mayor, se considera bajo esta categoría a toda persona que haya cumplido 65 años.
La evolución de la población adulta mayor en los cantones
El envejecimiento demográfico no ocurre de manera idéntica en todas las regiones del territorio costarricense. Las estadísticas reveladas por el INEC destacan que el cantón de Montes de Oca presenta el indicador más severo del país, al registrar un índice de 131 personas adultas mayores por cada 100 menores de 15 años durante 2026. Veinte años atrás, dicha localidad marcaba apenas un índice de 40,2.
Detrás de Montes de Oca se ubican los cantones de San José con 108,6 y San Mateo con 104,8 en el índice de envejecimiento actual. Para las autoridades estadísticas, que una comunidad rebase el umbral de 100 adultos mayores por cada 100 niños y adolescentes evidencia una rápida inversión de la pirámide poblacional. Las proyecciones oficiales hacia el año 2046 estiman que Montes de Oca podría trepar a un índice de 340,2, seguido por la capital costarricense con 302,8 y Belén con 294,6.
En lo referente a la distribución por género, los datos reflejan un predominio constante de las mujeres. Para 2026, la proporción femenina dentro del grupo alcanzó el 53,1 %, en contraste con el 46,9 % perteneciente a los varones. Dos décadas antes, en 2006, la presencia de mujeres adultas representaba el 52,7 % frente a un 47,3 % de hombres.
Impacto socioeconómico en los hogares y aumento de jefaturas
La transformación demográfica también repercute de forma directa en el sostenimiento de las familias. Durante el año 2015, las personas de edad avanzada encabezaban el 18,6 % de las jefaturas familiares en suelo costarricense. Hacia 2020 esa presencia subió a un 24,4 %, mientras que los cómputos de 2025 establecen que el 28,7 % de los hogares están bajo la dirección económica o social de una persona adulta mayor.
El aspecto de la vulnerabilidad socioeconómica permanece como un desafío prioritario. El porcentaje de personas mayores situadas en condiciones de pobreza llegó al 14,1 % en 2015 y trepó hasta el 21,0 % en 2020. Hacia 2025, el índice marcó un descenso relativo al situarse en el 18,5 %, una cifra que a pesar de la mejoría sigue colocándose por encima de los parámetros medidos diez años atrás.
Este proceso representa un espejo analítico de relevancia para América Latina y países como Paraguay, donde las tendencias demográficas avanzan paulatinamente hacia una transición similar. La mayor longevidad exige a las instituciones planificar con anticipación la sostenibilidad de las cajas fiscales, los sistemas jubilatorios, los esquemas de cobertura médica integral y las políticas de apoyo a la dependencia.
Alerta por abandono y casos de maltrato familiar
A la par de las modificaciones estadísticas, las entidades asistenciales señalaron problemáticas asociadas a la desprotección y la violencia doméstica. Informes provenientes del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) revelaron que entre enero y julio de 2025 se formalizaron 1.154 denuncias por abandono y agresiones directas contra ancianos.
Paralelamente, los registros oficiales identificaron que 152 personas de la tercera edad permanecían en lista de espera para ser reubicadas en albergues o centros de cuidado especializado entre noviembre de 2024 y diciembre de 2025. Ambas problemáticas evidencian los retos institucionales urgentes para brindar protección efectiva en un entorno social que experimenta un marcado repliegue de su base de población activa.
Datos clave
- Crecimiento demográfico: la cantidad de personas de 65 años o más pasó de 263.431 en 2006 a 638.378 en 2026, elevando su peso del 6,2 % al 12,2 % del total nacional.
- Disparidad territorial: el cantón de Montes de Oca lidera el índice de envejecimiento con 131 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años.
- Jefatura familiar: casi tres de cada diez hogares costarricenses (28,7 %) están dirigidos por integrantes de la tercera edad.
- Situación social: el CONAPAM contabilizó 1.154 denuncias por maltrato y abandono en siete meses, con 152 ancianos a la espera de un nuevo hogar.






