La revisión técnica vehicular pasará a ser un requisito ineludible para cerca de 158 mil unidades de transporte comercial en El Salvador. La determinación oficial surge tras un trágico accidente múltiple registrado a finales de septiembre en el redondel de la Integración, ubicado en la localidad de Apopa. El siniestro cobró dos vidas humanas y causó heridas a siete personas al verse involucrados catorce automotores.
Un siniestro vial que aceleró las medidas de control
Las investigaciones periciales confirmaron que la colisión masiva se originó a partir de una falla crítica en el frenado de un camión de volteo. Los técnicos determinaron que la unidad había sido modificada de forma artesanal, transformando un cabezal destinado originalmente al arrastre de contenedores en una volqueta sin la debida fiscalización de ingeniería.
Este hecho impulsó a las autoridades salvadoreñas a endurecer los controles para evitar nuevas tragedias viales. Para cumplir con este objetivo, la revisión técnica vehicular se convertirá en un filtro innegociable antes de habilitar los permisos de tránsito en las carreteras. La normativa previa únicamente contemplaba controles para unos 17 mil transportes pesados antiguos, pero ahora abarcará a toda la flota comercial.
Convocatoria para ampliar la revisión técnica vehicular
Para responder al volumen masivo de rodados, el gobierno salvadoreño abrió una convocatoria nacional orientada a habilitar nuevos establecimientos de diagnóstico. En la actualidad, el país centroamericano apenas dispone de doce locales autorizados, de los cuales solo siete cuentan con la infraestructura requerida para maniobrar transportes de gran porte.
La iniciativa institucional invita a empresas privadas y personas naturales a montar centros de inspección con amplio espacio físico. La intención principal consiste en impedir la saturación de los corredores viales adyacentes a las instalaciones. De manera complementaria, el Estado proyecta edificar recintos propios en puntos estratégicos de las zonas central, occidental y oriental del territorio.
Requisitos mecánicos y descentralización de los controles
Las tareas de fiscalización se extenderán hacia predios con básculas fijas en San Miguel, Acajutla y la vía hacia Zacatecoluca. En estos puntos neurálgicos, las autoridades reforzarán el equipamiento tecnológico para verificar de forma permanente los pesos y dimensiones comerciales. Además, los agentes recurrirán a cámaras de fotomultas y controles móviles en las rutas para sancionar excesos de velocidad.
Durante el procedimiento técnico, los evaluadores deben constatar la eficacia de los frenos, el desgaste de los neumáticos y el funcionamiento de las luces reglamentarias. También se verifica la presencia de conos, extintores vigentes, alarmas de retroceso y limpiaparabrisas. Por ende, cada propietario que tramite la renovación de su tarjeta de circulación deberá superar la revisión técnica vehicular correspondiente.
El transporte de carga dinamiza la economía regional y sostiene el abastecimiento de mercaderías hacia las ciudades. Sin embargo, las autoridades recalcaron que la actividad comercial jamás debe descuidar la protección de la vida humana. Para evitar demoras logísticas, las gestiones del sector operan en plataformas digitales que procesan las habilitaciones en un lapso aproximado de 24 horas.
Datos clave
- Inspección general: La exigencia de control técnico abarcará a 158 mil unidades de carga pesada, liviana y volquetas en todo el país.
- Causa detonante: La disposición responde al choque múltiple en Apopa, donde dos personas fallecieron a causa de un camión modificado irregularmente.
- Ampliación de infraestructura: El gobierno convocó al sector privado y construirá talleres estatales para suplir la actual disponibilidad de apenas siete centros aptos.
- Fiscalización integral: El diagnóstico abarca frenos, luces, neumáticos y dispositivos de seguridad indispensables para renovar las tarjetas de circulación.






