El desenlace judicial en torno al caso Hernán Rivas continúa generando repercusiones dentro del ámbito político e institucional paraguayo. Tras dictarse la sentencia que impuso ocho años de prisión al exlegislador por la falsificación de su titulación académica, el exsenador y anterior presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, Enrique Bacchetta, remarcó que las indagaciones judiciales no deben cerrarse exclusivamente con esta pena. El exparlamentario enfatizó que existieron diversas instancias públicas que facilitaron la llegada y permanencia del procesado en un organismo clave de control judicial.
Las advertencias tempranas ignoradas por conveniencia política
Durante su testimonio sobre los acontecimientos, Bacchetta recordó que desde el año 2020 puso de manifiesto sus dudas con respecto a la capacitación legal del entonces representante parlamentario. De acuerdo con sus declaraciones, entablar conversaciones breves con el implicado bastaba para notar la carencia absoluta de conocimientos elementales del área jurídica.
El extitular del órgano disciplinario comentó que Rivas evidenciaba serias dificultades con el léxico técnico procesal y desconocía distinciones básicas del derecho cotidiano, tales como la diferencia entre una providencia y una resolución judicial. A raíz de estas observaciones evidentes, y contando con el respaldo de un análisis elaborado por el profesional jurídico José Casañas Levi, se envió una notificación formal a la Cámara de Diputados para requerir su apartamiento, solicitud que no prosperó debido a acuerdos políticos coyunturales.
Un entramado institucional más amplio detrás del caso Hernán Rivas
En su análisis de la resolución penal, Bacchetta celebró el pronunciamiento dictado por los jueces intervinientes asegurando que representaba una victoria para la administración de justicia ante un episodio de severa repercusión. Sin embargo, advirtió con firmeza que el caso Hernán Rivas expone solo una faceta visible de un esquema mucho más profundo que involucra a entidades de validación educativa y entidades públicas de fiscalización.
Para el exlegislador, el avance del proceso debe enfocarse en esclarecer qué organismos y figuras permitieron la legitimación del título cuestionado. Respecto al respaldo partidario, consideró poco probable una intervención personal directa del titular de la Asociación Nacional Republicana, Horacio Cartes, aunque admitió que la postulación y el blindaje surgieron de la bancada parlamentaria afín a ese movimiento.
Implicancias procesales y posibles nulidades de fallos judiciales
El impacto de este fallo no se limita al plano individual del condenado, sino que proyecta repercusiones severas en la seguridad jurídica nacional. Bacchetta sostuvo que la acreditación judicial de la falsedad del título abre el camino legal para evaluar la anulación de sanciones o destituciones de magistrados en las que Rivas haya participado formalmente con su voto.
La posibilidad de que resoluciones tomadas por el colegiado durante ese periodo sean impugnadas introduce un debate de gran envergadura para la magistratura. Al haber integrado un estrado que remueve jueces y fiscales sin cumplir presuntamente con las credenciales mínimas exigidas por la Constitución y las leyes, la totalidad de los actos en los que intervino queda expuesta a revisiones y recursos de revisión.
Datos clave
- Ocho años de condena fueron fijados contra el exlegislador por la presentación de un título universitario de abogado que carece de autenticidad.
- Advertencias tempranas en 2020 fueron desestimadas en la Cámara de Diputados pese a las notas formales presentadas por Enrique Bacchetta.
- Riesgo de anulación sobre fallos, destituciones y enjuiciamientos de jueces y fiscales en los que participó activamente el representante sin contar con habilitación real.






