Las muertes de la corrupción
- Fiorella Rivarola

- 20 feb
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 4 días

En tan solo dos meses, el 2026, ya se ha cobrado la vida de 5.849 personas. Pero alguna vez te has preguntado…
¿Cuántas de estas muertes se podrían haber evitado si el Estado cumpliera correctamente su trabajo?
El nuevo año comenzó con la muerte de una niña de tan solo nueve años. Según denunció su propio padre, la niña, proveniente de Curuguaty, había ingresado al Hospital de Clínicas para una cirugía de prótesis de piernas. Pero la misma falleció tras una serie de complicaciones luego de haber recibido anestesia. Una negligencia médica que hasta ahora no fue esclarecida ni procesada legalmente.
Y por más distópico que suene, ni los bebés se salvan de esta norma…
Uno de ellos, fue el bebé de Sonia Morínigo, quien asistió al hospital de San Pablo, con un embarazo en etapa de término, por fuertes dolores. Pero por culpa de la espera a la que fue sometida, perdió a su hijo. Y de nuevo el caso no fue esclarecido y ningún funcionario fue procesado legalmente o removido de su cargo.
El paraguayo es conocido por tener memoria corta, pero ¿qué pasa cuando esto termina desembocando en olvidar la muerte de nuestros niños? ¿Olvidaremos también sus nombres así como lo venimos haciendo hace décadas?
Es difícil recordar los nombres de todas las víctimas, pero lo que sí podemos y debemos; es recordar a los culpables. Ya sea un intendente, un gobernador o inclusive al propio presidente de la República.
Exigir justicia por los que ya no están, ser una voz para los que no pueden defenderse. Así como el fallecido ingeniero Kanazawa o la niña de 9 años.
A cualquiera de nosotros nos puede tocar mañana…
Fuente: Datos del ministerio público, El departamento de Asuntos económicos y sociales de las Naciones Unidas





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