Las imágenes ganadoras dedicadas a la vida silvestre revelaron momentos conmovedores y postales inéditas del reino animal en todo el planeta. La prestigiosa competencia internacional organizada por el Museo de Historia Natural de Londres dio a conocer a los autores galardonados de la edición 2026, quienes capturaron desde conductas de duelo hasta sorprendentes adaptaciones urbanas. La exhibición con las obras seleccionadas abrirá oficialmente sus puertas al público el viernes 16 de octubre en la capital británica.
El dolor animal y las historias destacadas de vida silvestre
El máximo galardón del certamen quedó en manos del italiano Federico Veronesi, quien documentó a una elefanta que transportaba el cadáver de una cría en Namibia. El fotógrafo localizó rastros de arrastre en el lecho seco del río Huab y siguió las huellas hasta divisar la dramática escena. Según datos brindados por especialistas de un proyecto de conservación local, la hembra ya había perdido una cría años atrás y solía recoger restos de otros ejemplares, mostrando la complejidad del duelo animal.
Por su parte, el Gran Premio Joven fue concedido a Oscar Whitfield tras retratar el colosal trabajo de un escarabajo pelotero en el Parque Nacional Zambezi, en Zimbabue. Asimismo, en el rango infantil de diez años o menos, la británica Amelie Davis triunfó con la captura en pleno vuelo de un abejorro cardador común en Surrey, lograda espontáneamente con el teléfono inteligente de su padre.
Adaptación urbana y registros inéditos en el planeta
Otras distinciones mostraron cómo las especies enfrentan la expansión humana y las alteraciones climáticas. En Estados Unidos, Loren Elliott obtuvo el premio al mejor reportaje fotográfico por su seguimiento a los coyotes que habitan en la ciudad de San Francisco, donde conviven cerca de un centenar de ejemplares con la población humana, controlando plagas de roedores pero generando debates vecinales.
En la categoría subacuática, Tony Wu consiguió registrar por primera vez en la prefectura japonesa de Kagoshima el ritual de cortejo de las morenas de Abbott. En las costas británicas de Cornualles, Aaron Sanders retrató a un pulpo común cuya presencia aumentó debido al calentamiento del agua marina. En Tailandia, Seth Forestson fotografió a un lagarto acuático en Bangkok adaptado al entorno de la gran urbe.
Denuncias ecológicas y perspectivas sobre el medio ambiente
El certamen también incluyó una fuerte mirada hacia la conservación. En el ámbito del fotoperiodismo, el chileno Francisco Negroni documentó la exhibición ilegal de un puma muerto en la Patagonia argentina, visibilizando la caza clandestina en la provincia de Santa Cruz pese a las prohibiciones vigentes. En paralelo, Alex Visbal retrató el impacto industrial sobre los humedales del Gran Lago Salado en Utah mediante vistas aéreas de sus aguas hipersalinas.
La preservación de la vida silvestre representa una prioridad global frente a la pérdida de biodiversidad provocada por el avance urbano y la actividad humana. Estas expresiones visuales permiten concientizar sobre el equilibrio de los ecosistemas, una realidad que también interpela a regiones ricas en fauna como los bosques y humedales de Sudamérica.
Datos clave
- Federico Veronesi ganó el premio principal al registrar a una elefanta transportando una cría muerta en Namibia.
- Amelie Davis triunfó en la categoría menor de diez años usando un celular para fotografiar un abejorro en vuelo.
- Loren Elliott retrató la convivencia de unos cien coyotes con los residentes urbanos de San Francisco.
- Francisco Negroni documentó en la Patagonia la caza ilegal de un puma como trofeo, pese a la veda vigente.






