El despliegue de hospitales modulares en Panamá comenzó en varios distritos de la región central tras el sismo de magnitud 7,5 que sacudió el país el pasado 9 de octubre. La Caja de Seguro Social (CSS) lidera la movilización técnica con el objetivo de dotar de capacidad asistencial a los centros sanitarios sobrepasados. La medida busca descomprimir las salas de urgencias y asegurar la continuidad de los tratamientos de emergencia.
Estas infraestructuras sanitarias temporales aportan hasta 40 camas de internación en cada punto seleccionado. Además de albergar pacientes, las carpas técnicas cuentan con áreas especializadas de triage, consultorios ambulatorios y salas de atención inmediata para incidentes graves derivados del evento telúrico.
Despliegue de hospitales modulares en Panamá y zonas asistidas
El montaje inicial se concentró en dos cabeceras departamentales que registraron un incremento abrupto de pacientes. En el Hospital Dr. Ezequiel Abadía, situado en Soná, provincia de Veraguas, se incorporaron entre cinco y seis módulos para robustecer la atención general. Un refuerzo idéntico se instaló en el Hospital Joaquín Pablo Franco Sayas, localizado en Las Tablas, provincia de Los Santos.
Everyony Monroy, enlace del Hospital Médico Móvil para Desastres de la institución previsional panameña, remarcó que las primeras estructuras comenzaron a montarse al día siguiente de la emergencia sísmica. La institución evalúa sumar más módulos en Soná y proyecta intervenciones similares en Tonosí, en la Policlínica Dr. Roberto Ramírez De Diego de Chitré y en el distrito de Los Pozos.
Autonomía operativa y logística de traslado
Las estructuras sanitarias móviles están concebidas para operar de forma totalmente autónoma en escenarios de desastre natural o emergencias masivas. Cuentan con generadores eléctricos independientes, climatización, pisos especiales, aislamiento térmico y equipos de potabilización y desinfección de agua.
El traslado del equipamiento parte desde los depósitos centrales de la CSS en Las Cumbres, al norte de la capital panameña. La caravana requiere dos vehículos pesados de carga y una grúa para trasladar cada hospital de campaña. Todo el proceso logístico de instalación demanda cerca de dos días y medio de labores ininterrumpidas antes de recibir pacientes.
Reutilización de bienes y prevención ante contingencias
La activación inmediata de estos hospitales modulares en Panamá fue posible gracias al mantenimiento preventivo de insumos adquiridos durante la pandemia del covid-19. La entidad conservó este patrimonio hospitalario, lo que evitó contrataciones de urgencia o nuevas obras civiles costosas para atender a la población de las provincias centrales.
Esta respuesta técnica evidencia la utilidad de los protocolos preventivos de almacenamiento ante fenómenos de gran escala, una temática que genera constante interés en la gestión sanitaria latinoamericana. Al ensamblar los módulos junto a los hospitales fijos, los médicos logran absorber la alta demanda sin alterar el funcionamiento rutinario de las salas ya operativas.
Datos clave
- Capacidad hospitalaria: Cada hospital modular ofrece hasta 40 camas, áreas de triage, urgencias y consultorios ambulatorios.
- Centros reforzados: Los primeros módulos operan en Soná, provincia de Veraguas, y en Las Tablas, provincia de Los Santos.
- Plazo logístico: El traslado y armado de cada campamento sanitario toma dos días y medio de trabajo continuo.
- Recursos reutilizados: Las estructuras fueron adquiridas originalmente durante la pandemia de covid-19 y conservadas con mantenimiento preventivo.






