Los cuatro soldados salvadoreños en Haití pertenecientes a la Fuerza de Tarea Libertad II se encuentran desaparecidos tras sufrir un cruento ataque armado en la zona de Croix-des-Bouquets, en las cercanías de la capital Puerto Príncipe. El suceso ocurrió cuando el vehículo blindado en el que se desplazaban los uniformados fue alcanzado por disparos y artefactos explosivos hasta incendiarse por completo. A pesar de que los efectivos lograron abandonar el transporte, las autoridades perdieron todo contacto con ellos.
La emboscada y la hipótesis del secuestro
Las fuerzas de seguridad desplegadas en la región iniciaron operativos de búsqueda por tierra y aire para dar con los militares salvadoreños. Sin embargo, los constantes enfrentamientos armados que se registran en la localidad de Santo han complicado de forma severa el avance de las patrullas de rescate.
Informaciones recabadas por medios locales y fuentes gubernamentales haitianas sugieren que las tropas habrían sido interceptadas por la banda criminal Chèn Méchan. El grupo militar habría tomado una ruta alternativa utilizando aplicaciones de navegación satelital al momento de ser sorprendido por los delincuentes.
Búsqueda de soldados salvadoreños en Haití y zonas bajo control criminal
La zona donde ocurrió la emboscada forma parte de la planicie de Cul-de-Sac, un corredor geográfico altamente estratégico que conecta la capital haitiana con las rutas fronterizas hacia la República Dominicana. El control de estas carreteras permite a las agrupaciones ilícitas instalar retenes no autorizados, extorsionar a comerciantes y traficar armas o municiones.
En esta franja de territorio operan diversas estructuras delictivas entre las que destacan 400 Mawozo, Kraze Baryè y Chèn Méchan. Estas agrupaciones se han caracterizado por realizar secuestros colectivos de ciudadanos extranjeros y ataques sistemáticos a convoyes oficiales, lo que evidencia el enorme riesgo que asumen los soldados salvadoreños en Haití durante sus patrullajes.
El origen de la violencia y la alianza Viv Ansanm
La crisis de inseguridad que afecta al país caribeño comenzó a profundizarse hace más de una década, cuando sectores políticos y empresariales armaron a jóvenes de sectores vulnerables con fines electorales y de control territorial. Con el paso de los años, estas cuadrillas ganaron autonomía financiera a través del crimen organizado, la extorsión y el tráfico ilícito.
En la actualidad, las pandillas han consolidado pactos de no agresión y colaboración mutua, como la alianza conocida como Viv Ansanm, liderada por Jimmy Chérizier, alias Barbecue. Esta federación criminal mantiene bajo su dominio gran parte de la zona metropolitana, desafiando abiertamente la presencia de misiones internacionales de apoyo a la seguridad.
La presencia de contingentes extranjeros busca restaurar el orden en un país donde miles de personas han muerto o resultado heridas debido a los enfrentamientos entre bandas. Sin embargo, incidentes como la desaparición de los soldados salvadoreños en Haití ponen de manifiesto la complejidad y peligrosidad del escenario al que se enfrentan las fuerzas internacionales.
Datos clave
- Cuatro efectivos militares salvadoreños se encuentran desaparecidos tras el ataque a su vehículo blindado en Croix-des-Bouquets.
- La banda Chèn Méchan es señalada por fuentes gubernamentales locales como la principal sospechosa de haber secuestrado a los uniformados.
- La zona de Santo resulta estratégica por conectar Puerto Príncipe con las rutas hacia la frontera dominicana.
- Más de 5.700 personas han muerto o sufrido heridas en Haití durante el presente año a causa de la violencia de las pandillas.






