La corredora bursátil Sara Goldring fue condenada por la Justicia de Uruguay a cumplir 24 meses de prisión bajo el régimen de libertad a prueba, tras aceptar su responsabilidad en un caso continuado de apropiación indebida. La resolución judicial fue homologada por el juez Alejandro Asteggiante luego de un acuerdo abreviado alcanzado entre el Ministerio Público y la defensa de la imputada. En el marco de esta determinación, la exoperadora financiera deberá desembolsar una cifra cercana a los 14 millones de dólares para mitigar el perjuicio ocasionado a cientos de inversionistas damnificados.
El dictamen judicial puso fin a un prolongado proceso penal que investigó el colapso financiero de la firma Custodia Valores Mobiliarios. La resolución contempla medidas sustitutivas al encierro penitenciario, entre las cuales figuran seis meses de arresto domiciliario nocturno, la obligación de fijar residencia formal, comparecencias semanales obligatorias ante la comisaría de su jurisdicción y la prestación de trabajos comunitarios.
El acuerdo judicial y la condena a Sara Goldring
El fiscal de la causa, Enrique Rodríguez, había solicitado originariamente una sanción de cuatro años de penitenciaría efectiva contra la imputada. Sin embargo, las partes optaron por la vía del proceso abreviado, una herramienta procesal que requiere la admisión expresa de los hechos a cambio de una atenuación de la pena.
Dentro de los términos acordados, la operadora reconoció haber administrado de manera indebida el capital depositado por sus representados. Para reparar el daño patrimonial, se dispuso el desembolso directo de un millón de dólares adicionales, monto que se anexa a los cerca de 13 millones de dólares convenidos previamente en el plano civil con la gran mayoría de los damnificados.
El fiscal Rodríguez puntualizó que las pesquisas lograron la confiscación de 6,8 millones de dólares que se encontraban depositados en cuentas de entidades bancarias de Estados Unidos. Asimismo, el representante fiscal confirmó que ya se formalizó una entrega inicial por 2,7 millones de dólares como parte del plan de restitución financiera acordado.
Mecanismo de las maniobras financieras en el mercado bursátil
Las investigaciones determinaron que el desvío de capitales generó un daño global estimado en 21 millones de dólares a la cartera de inversionistas. El esquema irregular se apoyaba en el mandato de libre administración conferido por los clientes a la empresa financiera, lo que permitía realizar operaciones en plazas externas mediante la modalidad conocida como cuenta ómnibus.
Esta estructura operativa concentraba fondos colectivos para transacciones internacionales en mercados bursátiles como el índice tecnológico Nasdaq. Durante la crisis global generada por la pandemia, las posiciones agresivas vinculadas a la venta de opciones sufrieron un desplome masivo de valorización que comprometió la liquidez de la firma.
En lugar de comunicar de manera inmediata la merma patrimonial a sus clientes, la corredora procedió a cubrir los saldos negativos de las carteras agresivas utilizando los recursos pertenecientes a ahorristas con perfiles conservadores y moderados. Conforme a las conclusiones fiscales, no se configuró un apoderamiento ilícito personal de los activos, sino una utilización inconsulta y prohibida para fines absolutamente ajenos a los pactados contractualmente.
Impacto en los inversionistas y antecedentes del caso
Los registros de la firma financiera revelaron la existencia de 479 clientes activos al momento de desatarse el conflicto en el año 2022. La composición de la cartera registraba a 353 inversores catalogados bajo un perfil agresivo, 120 clasificados como moderados, cinco conservadores y un usuario sin perfil asignado.
Los volúmenes monetarios colocados oscilaban de manera habitual entre 100.000 y 300.000 dólares por titular, aunque ciertas cuentas individuales superaban los dos millones de dólares de saldo. La empresa ocultó metódicamente los balances reales y emitió reportes alterados para impedir una estampida de retiros masivos.
El convenio de reparación económica contó con la aprobación de casi el 83 por ciento de la masa de acreedores perjudicados. Este pacto patrimonial permite a las víctimas recuperar en torno al 60 por ciento de los saldos acreditados, cerrando un episodio que sacudió la confianza en el sistema financiero regional.
Datos clave
- Pena sustitutiva impuesta: Sara Goldring cumplirá 24 meses de condena bajo régimen de libertad a prueba, incluyendo seis meses de arresto nocturno y tareas comunitarias.
- Monto de restitución fijado: el resarcimiento total acordado con las víctimas se aproxima a los 14 millones de dólares para cubrir el 60 por ciento del saldo reclamado.
- Daño patrimonial auditado: la fiscalía constató un perjuicio global de 21 millones de dólares originado por el desvío indebido de carteras colectivas.
- Fondos en el exterior: la Justicia decomisó 6,8 millones de dólares en cuentas estadounidenses y confirmó desembolsos previos por 2,7 millones de dólares.






