Las remesas en Centroamérica alcanzan cerca de 60.000 millones de dólares al año, pero una porción mayoritaria de estos fondos termina utilizándose únicamente para cubrir gastos elementales sin ingresar jamás a una cuenta bancaria. Un análisis del centro de estudios Inter-American Dialogue, elaborado por el especialista Manuel Orozco, plantea fórmulas para transformar ese capital en ahorro productivo, préstamos y fuentes de trabajo reguladas. El estudio expone que romper el círculo de la informalidad y la migración irregular requiere conectar a las familias con herramientas financieras formales.
El peso de las remesas en Centroamérica y la exclusión financiera
El reporte titulado Desafíos actuales para las remesas y la migración detalla que el remitente promedio radicado en el exterior envía alrededor de 7.000 dólares anuales. Este aporte representa entre el 18 % y el 22 % de su remuneración habitual.
En los hogares receptores, el dinero enviado sostiene entre el 50 % y el 60 % del presupuesto mensual. Aunque una parte relevante declara tener capacidad de reserva, ese resguardo monetario suele mantenerse en efectivo al margen del sistema bancario tradicional.
Las cifras relevadas indican que el hábito de apartar fondos llega al 68,4 % en El Salvador, 54,4 % en Guatemala, 50,3 % en Honduras y 43,3 % en Nicaragua. Al no ingresar a entidades crediticias, las familias pierden la oportunidad de generar antecedentes comerciales para solicitar financiamiento.
Informalidad laboral y dependencia macroeconómica
La proliferación de pequeños emprendimientos no regulados fomenta la emigración debido a su baja productividad, la falta de créditos y la desconexión con cadenas comerciales amplias. Estas limitaciones impiden consolidar puestos de trabajo estables con salarios adecuados.
Un diagnóstico de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales sobre Guatemala ratificó esta realidad. La dependencia nacional hacia estos envíos saltó de representar el 10,26 % del producto interno bruto en 2015 al 20,81 % en 2025.
De acuerdo con estadísticas del Banco de Guatemala, la nación acumuló 19.000 millones de dólares por este concepto durante el periodo analizado, superando ampliamente a las exportaciones y la inversión extranjera juntas.
Por su parte, el Banco Central de Honduras registró que el 64,7 % de los encuestados transfiere divisas de forma periódica. La manutención cotidiana concentra el 50,3 % de los recursos, ubicándose por delante de la salud y la formación académica.
Propuestas para formalizar las remesas en Centroamérica
Frente al dato de que menos del 40 % de las transferencias entra al sistema bancario, los expertos sugieren incorporar tecnología y asesoramiento en los puntos de pago. Se propone que bancos, cooperativas y remesadoras sugieran retener un porcentaje extra de entre 3 % y 5 % asignado exclusivamente a depósitos protegidos.
La utilización de billeteras digitales, servicios de transferencias móviles y pequeños comercios como corresponsales bancarios facilitaría que las remesas en Centroamérica comiencen a generar historial financiero en sectores vulnerables.
El proyecto también promueve esquemas previsionales y soluciones habitacionales para los connacionales en el exterior. Se sugiere permitir aportes a sistemas de jubilación en sus países de origen y emitir bonos públicos de baja cuantía para facilitar inversiones seguras ante una repatriación eventual.
Asimismo, se plantea la securitización de flujos futuros para respaldar obras de infraestructura y el fomento del comercio de productos nostálgicos. En materia migratoria, el informe aboga por gestionar más permisos laborales temporales de tipo H-2A y H-2B con naciones como Estados Unidos, Costa Rica y España.
Datos clave
- Monto global: La región centroamericana capta anualmente unos 60.000 millones de dólares mediante transferencias familiares.
- Bancarización baja: Menos del 40 % de los fondos ingresa a cuentas bancarias, retirándose la mayor parte en billetes de curso legal.
- Dependencia económica: En países como Guatemala, estos recursos superan el 20 % del producto interno bruto nacional.
- Alternativas legales: Plantean extender visados de trabajo temporal en el extranjero para contener los traslados irregulares.






