El presidente Nayib Bukele encabezó la habilitación oficial del puente binacional El Salvador y Guatemala, denominado General Manuel José Arce, en el cruce de La Hachadura. La ceremonia congregó a pobladores del departamento salvadoreño de Ahuachapán durante la noche del martes, en vísperas de la puesta en servicio definitiva de la calzada.
Esta moderna vía sobre el río Paz sustituye al antiguo paso fronterizo terrestre que presentaba severas limitaciones operativas ante las inclemencias del tiempo. Con una extensión de 420 metros, la estructura se convirtió en la segunda más extensa del territorio salvadoreño, ubicándose solo por detrás del puente Integración.
Alcance del puente binacional El Salvador
Durante la actividad oficial, el mandatario explicó que este puente binacional El Salvador busca dinamizar la movilidad vecinal, el transporte de carga y la actividad comercial entre ambas naciones centroamericanas. El trazado conecta de modo directo a La Hachadura con el punto aduanero de Pedro de Alvarado, en suelo guatemalteco.
El gobernante precisó que la obra representó una erogación de 32,6 millones de dólares provenientes de fondos públicos. De acuerdo con las estimaciones oficiales, alrededor de 43.000 residentes fronterizos experimentarán mejoras inmediatas en sus condiciones de desplazamiento cotidiano.
En materia de dinamización laboral, Bukele detalló que las faenas constructivas generaron 230 puestos de trabajo directos y propiciaron otros 1.150 empleos indirectos en la zona. Las autoridades confirmaron que el viejo puente dejará de absorber el tránsito general para ceder toda la carga vehicular al flamante viaducto.
Infraestructura vial y controles migratorios modernos
El plan integral no se limitó a la plataforma sobre el cauce fluvial, sino que sumó 1,4 kilómetros de nuevos tramos de acceso en ambos lados limítrofes. Esas intervenciones contemplaron la pavimentación de la ruta AHU-25S, la vinculación fluida con la carretera CA-2, trabajos de canalización pluvial y pintura vial.
Para garantizar un tránsito ininterrumpido durante la noche, se renovaron y potenciaron las luminarias a lo largo del trayecto. El viaducto dispone de carriles delimitados para cada sentido de circulación, áreas peatonales exclusivas, protecciones laterales metálicas y características antisísmicas certificadas.
Las instalaciones anexas albergan flamantes oficinas aduaneras y de control migratorio, salones de descanso para usuarios, servicios sanitarios y un complejo circuito de cámaras de monitoreo. Estas dependencias agilizarán los trámites para conductores de transporte de mercaderías que transitan de manera habitual por este corredor internacional.
Antecedentes de la obra e impacto regional
La construcción de un paso alternativo sobre el río Paz respondía a un compromiso binacional suscrito originalmente en el año 2010. Pese a los reclamos comerciales de aquel momento, la ejecución material se postergó durante más de una década hasta la reactivación definitiva impulsada por la actual gestión.
Uno de los problemas recurrentes del paso previo consistía en su vulnerabilidad frente a las lluvias torrenciales, ya que el ascenso de las aguas obligaba a clausurar el paso de forma preventiva. Con una cota elevada y cálculos hidráulicos avanzados, el nuevo puente binacional El Salvador promete una vida útil superior a los cincuenta años sin riesgo de anegamiento.
La mejora de la red vial en Centroamérica despierta particular atención en el ámbito logístico regional y en países con fuerte perfil exportador como Paraguay, donde la eficiencia en los corredores fluviales y terrestres resulta clave para el comercio exterior. La fluidez de las fronteras reduce costos logísticos y fortalece el abastecimiento en toda la cadena de suministros.
Datos clave
- Inversión total: La obra demandó un desembolso de 32,6 millones de dólares e implicó la creación de 230 empleos directos y 1.150 indirectos.
- Dimensiones: La estructura mide 420 metros sobre el río Paz, erigiéndose como el segundo puente más largo de El Salvador.
- Conectividad: Enlaza La Hachadura en el departamento de Ahuachapán con la localidad guatemalteca de Pedro de Alvarado mediante 1,4 kilómetros de accesos viales renovados.
- Seguridad: Cuenta con diseño antisísmico, defensas peatonales, iluminación de alta potencia y altura suficiente para operar durante las crecidas del río.






