El fortalecimiento de la protección social en Paraguay planteará un reto significativo para las finanzas públicas en los próximos años, debido a la necesidad urgente de ampliar la cobertura y mejorar los beneficios. Esta advertencia proviene de un reciente informe elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, donde se remarca que el país deberá revisar a fondo sus esquemas de financiamiento tributario y previsional.
El documento técnico, divulgado a finales de septiembre bajo el título sobre el financiamiento de la protección social y el rol de los ingresos generales y aportes contributivos, examina la situación del sistema sanitario contributivo, las cajas previsionales y los programas de asistencia directa como Adulto Mayor, Tekoporã y Hambre Cero.
Desafíos para la cobertura y el mercado laboral
El diagnóstico del organismo multilateral revela que más del 75 % de los trabajadores paraguayos se encuentra completamente desprovisto de cobertura previsional o médica contributiva. Esta exclusión golpea fuertemente tanto a los cuentapropistas como a los trabajadores dependientes en relación de asunción laboral formal.
Incluso dentro del grupo de trabajadores asalariados, más del 50 % incumple con la obligación legal de aportar a los esquemas previsionales vigentes. La legislación paraguaya fija una base mínima de aporte atada al sueldo mínimo legal, un esquema que termina imponiendo un costo relativo muy oneroso para quienes perciben ingresos inferiores a dicho parámetro.
Esta configuración genera un cuello de botella institucional. Universalizar o incorporar a más sectores a la protección social en Paraguay supone movilizar sumas considerables de dinero, en un mercado laboral dominado por la informalidad extendida y con una administración tributaria que todavía cuenta con márgenes estrechos de recaudación.
Vías para financiar la protección social en Paraguay
Para superar esta limitación estructural, los analistas de la entidad internacional aconsejan diseñar una estrategia integral que combine mayor fiscalización con esquemas más flexibles de afiliación. Se plantea una apertura paulatina orientada a trabajadores independientes, mipymes y sectores históricamente marginados de la seguridad social.
Asimismo, el reporte contempla la posibilidad de elevar los ingresos tributarios generales para sostener la inversión pública en salud y asistencia. Entre las herramientas consideradas figura ensanchar la base de contribuyentes del impuesto a la renta personal, además de ajustar gravámenes selectivos sobre productos como el tabaco y las bebidas con alcohol.
Lejos de proponer únicamente un aumento en las cargas impositivas, la sugerencia apunta a equilibrar de forma equitativa el peso entre los impuestos generales y los aportes laborales. En la actualidad, aunque las alícuotas contributivas en el país se asemejan a los promedios regionales, la baja cobertura efectiva reduce dramáticamente su impacto real en la ciudadanía.
Tendencia global y sostenibilidad presupuestaria
El debate sobre cómo sostener la protección social en Paraguay coincide con un fenómeno de escala global vinculado a la transición demográfica. La mayor expectativa de vida, el envejecimiento poblacional y la suba constante en los costos de los tratamientos de salud están forzando a múltiples naciones a reconfigurar sus presupuestos.
En los países miembros del bloque europeo y del organismo económico internacional, el gasto volcado a programas sociales absorbe alrededor del 23 % del producto interno bruto. Las proyecciones indican que los desembolsos requeridos para cuidados paliativos, jubilaciones y sistemas sanitarios continuarán en ascenso constante en las décadas venideras.
Para el escenario local, la meta radica en ampliar el escudo asistencial del Estado sin comprometer la disciplina fiscal ni desalentar la formalización de nuevos empleos. El dilema obliga a las autoridades a planificar reformas equilibradas, transparentes y sostenibles para robustecer el bienestar colectivo.
Datos clave
- Baja cobertura: Más del 75 % de los trabajadores paraguayos no cuenta con acceso a ningún sistema de seguro social formal.
- Informalidad asalariada: Más de la mitad de los empleados en relación de dependencia no aporta a la seguridad social, pese al mandato legal vigente.
- Propuestas impositivas: La OCDE analiza ensanchar la base del impuesto a la renta personal y evaluar alzas a impuestos selectivos sobre alcohol y tabaco.
- Piso contributivo: El esquema exige aportes calculados sobre el salario mínimo, lo que encarece la formalización de quienes ganan menos de esa cifra.






