El preso político Maykel Osorbo sufrió un violento episodio en el penal de Guanajay tras ser inmovilizado y rapado a la fuerza por custodios estatales, según denunciaron defensores de derechos humanos. El hecho tuvo lugar durante un operativo sorpresa efectuado el viernes 9 de octubre en la provincia de Artemisa. Activistas independientes alertaron sobre el deterioro de las condiciones de encierro y el aislamiento al que someten al músico contestatario.
Un violento operativo en la prisión de Guanajay
De acuerdo con la información difundida por la activista Anamely Ramos, el procedimiento penitenciario no correspondió a una inspección de rutina. Más de una treintena de efectivos pertenecientes a brigadas especiales, junto con directivos de Cárceles y Prisiones y miembros de la Seguridad del Estado, intervinieron en la sección denominada "la incrementada", donde permanece recluido el artista desde julio.
Durante la intervención, varios reclusos fueron esposados y sometidos físicamente. En el caso del preso político Maykel Osorbo, los uniformados lo sujetaron entre varios guardias para cortarle el pelo contra su voluntad. Hasta el momento no se conocen precisiones exhaustivas sobre posibles secuelas corporales directas tras el forcejeo, debido a los bloqueos de información imperantes en la penitenciaría.
Aislamiento telefónico y reclamos internacionales
El sector donde se encuentra el preso político Maykel Osorbo experimenta severas fallas en el servicio telefónico desde hace varios meses. Familiares y allegados reportan que existe una única línea disponible que opera de modo intermitente, lo que dificulta corroborar su estado de salud de manera continua. Esta incomunicación sistemática traba las tareas de monitoreo de organismos internacionales.
Frente a este cuadro, el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) demandó el cese de los tratos vejatorios y la restitución plena de las comunicaciones del recluso con sus parientes. Por su parte, el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión asentó el hecho bajo la categoría de agresiones físicas, mientras crece la inquietud en torno a su seguridad cotidiana.
Trabas migratorias y antecedentes de persecución
Castillo Pérez cuenta con una autorización de viaje humanitario otorgada por Estados Unidos para salir de la isla. Sin embargo, las autoridades de La Habana no han permitido su salida del penal ni del país, manteniéndolo privado de su libertad. Antes de su llegada a Artemisa, el compositor cumplía condena en el centro de reclusión Kilo 8, ubicado en Pinar del Río, desde donde fue trasladado sin notificación anticipada a su entorno cercano.
El músico, integrante del Movimiento San Isidro y coautor de composiciones críticas al régimen, permanece detenido formalmente desde mayo de 2021. Amnistía Internacional lo cataloga como preso de conciencia y ha emitido sucesivas alertas por el riesgo permanente que enfrenta su vida bajo la custodia del sistema penal cubano.
Datos clave
- Agresión física: El artista fue inmovilizado por varios guardias armados y rapado a la fuerza durante una requisa extraordinaria.
- Aislamiento penitenciario: La sección donde habita padece constantes cortes en las líneas telefónicas, limitando el contacto con el exterior.
- Permiso denegado: Mantiene un permiso humanitario aprobado por Estados Unidos, pero las autoridades insulares le impiden viajar.
- Condena prolongada: Integrante del Movimiento San Isidro, se encuentra privado de libertad desde mayo de 2021 y es reconocido como preso de conciencia.






