El plan de Bukele orientado a conceder salidas condicionales a determinados reclusos será analizado con detenimiento por el Gobierno de Costa Rica. La mandataria Laura Fernández anunció esta revisión técnica tras inaugurar un centro penitenciario de máxima contención diseñado bajo la influencia directa del modelo penitenciario salvadoreño.
La postura gubernamental surge después de que las autoridades del país centroamericano habilitaran una moderna infraestructura carcelaria construida con asesoría técnica internacional. El debate regional cobró fuerza debido al giro que propone el mandatario salvadoreño respecto a personas encarceladas sin delitos de sangre.
El alcance que contempla el plan de Bukele
La iniciativa impulsada desde San Salvador plantea otorgar beneficios procesales anticipados y monitoreados a personas condenadas por colaborar con estructuras pandilleras. Esta propuesta abarca a quienes no participaron directamente en hechos de violencia letal, como jóvenes obligados a actuar como informantes bajo constante intimidación.
Según las estimaciones oficiales de El Salvador, la medida podría alcanzar hasta la mitad de los internos procesados por delitos de colaboración. El presidente salvadoreño aclaró que este mecanismo no constituirá un indulto ni una absolución definitiva, pues los beneficiados continuarán sujetos a un estricto control estatal.
Pese al anuncio sobre esta alternativa procesal, el mandatario de El Salvador defendió la continuidad del régimen de excepción vigente desde marzo de 2022. La justificación técnica radica en que aún persisten células delictivas activas que operan en la clandestinidad y evaden la acción policial.
Cooperación técnica y la apertura del CACCO
El pronunciamiento de la mandataria costarricense tuvo lugar durante la habilitación oficial del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado en San Rafael de Alajuela. El complejo carcelario representó una inversión aproximada de 35 millones de dólares y posee capacidad para albergar a más de cinco mil reclusos de alto riesgo.
La construcción de este presidio se inspiró en el Centro de Confinamiento del Terrorismo salvadoreño, tras los contactos bilaterales iniciados en el mandato de Rodrigo Chaves. Dicha colaboración técnica permitió replicar aspectos estructurales y normativos para aislar eficazmente a cabecillas de organizaciones criminales que operan en territorio costarricense.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, explicó que el penal cuenta con cinco módulos independientes y sistemas de videovigilancia permanente durante las 24 horas. Los primeros traslados de internos de alta peligrosidad están previstos para finales de octubre bajo la custodia de la Policía Penitenciaria.
Diálogo diplomático y adaptación de medidas
Fernández evitó juzgar los señalamientos de organismos de derechos humanos sobre detenciones arbitrarias y remarcó el respeto a la soberanía de las decisiones políticas ajenas. La jefa de Estado confirmó que mantendrá un encuentro bilateral con el mandatario salvadoreño para revisar detalladamente la propuesta técnica.
La jefa de Estado remarcó que cualquier aspecto positivo que fortalezca el sistema judicial de su nación será considerado con seriedad. Por este motivo, los equipos jurídicos costarricenses estudiarán los detalles operativos sobre cómo funcionaría el plan de Bukele en la práctica y qué parámetros normativos exigiría un esquema análogo.
Esta discusión penitenciaria resulta de gran relevancia en América Latina y despierta especial interés en Paraguay, donde el hacinamiento carcelario y el combate a grupos delictivos transnacionales demandan debates profundos sobre modernización penitenciaria y garantías procesales.
Datos clave
- Inversión penitenciaria: Costa Rica habilitó el presidio CACCO para 5.100 internos con un costo de 35 millones de dólares, inspirado en el modelo salvadoreño.
- Línea de revisión: El Gobierno costarricense estudiará la propuesta salvadoreña para analizar si es factible trasladar experiencias positivas a su legislación local.
- Población alcanzada: El esquema salvadoreño proyecta liberar de forma condicional a reos que colaboraron bajo coacción y que no cometieron crímenes violentos.
- Vigilancia permanente: La eventual medida no anula las condenas, sino que mantendría a los reclusos bajo estricta supervisión de las fuerzas del orden.






