El precio del pasaje del transporte colectivo no sufrirá incrementos en El Salvador a pesar de las alzas registradas en los derivados del petróleo. La determinación fue anunciada por el viceministro de Transporte, Nelson Reyes, durante su participación en el espacio televisivo Diálogo 21. El funcionario remarcó que la prioridad gubernamental consiste en evitar impactos negativos sobre la economía cotidiana de la población usuaria.
Subsidios estatales para sostener el precio del pasaje
Para hacer viable este congelamiento tarifario, el Viceministerio de Transporte coordina gestiones administrativas con el Ministerio de Hacienda para transferir las compensaciones económicas establecidas por ley. Estos desembolsos económicos directos benefician a los concesionarios de buses y microbuses que operan en las diferentes rutas del territorio salvadoreño.
El viceministro explicó que, aunque suele existir un desfase técnico cercano a un mes en los pagos, los recursos financieros continúan tramitándose hacia el sector. Mantener inalterable el precio del pasaje requiere de este auxilio fiscal continuo para amortiguar los costos operativos. Además, la cartera estatal ejecuta labores para proteger bienes públicos, instalando vallas perimetrales en paradas del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador sobre el bulevar del Ejército.
Fiscalización ante el encarecimiento de los combustibles
El incremento reciente en los precios de las naftas y el diésel responde estrictamente a tensiones geopolíticas y a variaciones internacionales de oferta y demanda global. Reyes precisó que se trata de factores externos ajenos al control de la administración nacional salvadoreña. No obstante, las autoridades subrayaron que los costos locales de expendio continúan figurando entre los más competitivos de la región, manteniéndose por debajo de las referencias de México y Estados Unidos.
Con la intención de evitar especulaciones en el mercado, diversas entidades del Estado desarrollan inspecciones continuas en las estaciones de servicio distribuidas en todo el país. Esta fiscalización permanente busca prevenir el acaparamiento indebido de hidrocarburos y erradicar cualquier tipo de cobro no autorizado a los usuarios. Los controles garantizan que las fluctuaciones externas no deriven en distorsiones comerciales perjudiciales para los consumidores.
Alarmante incremento de la siniestralidad vial
Más allá del aspecto económico, el titular del transporte expuso un preocupante panorama vinculado con la seguridad en las carreteras salvadoreñas. Las estadísticas oficiales reflejan un repunte del 21% en los siniestros viales respecto a registros anteriores, lo que se traduce en un saldo fatal promedio de cuatro personas fallecidas diariamente. La distracción del conductor encabeza la lista de factores desencadenantes de estas tragedias en la vía pública.
Dicho comportamiento imprudente sobrepasa a causales tradicionales como la velocidad excesiva o los adelantamientos indebidos en sectores no autorizados. Reyes advirtió sobre la extrema gravedad de las colisiones frontales en curvas o tramos indivisos, donde la violencia física del impacto se multiplica de forma exponencial. La vulnerabilidad vial afecta principalmente a los usuarios de motocicletas, quienes concentran el 40% de las muertes totales registradas en los percances viales del país debido a su reducida protección corporal.
Datos clave
- Tarifa fija: El precio del pasaje del transporte público no experimentará alzas en El Salvador para resguardar la economía familiar.
- Compensación estatal: El Ministerio de Hacienda y el Viceministerio de Transporte garantizan la continuidad de las subvenciones a concesionarios de buses y microbuses.
- Controles en surtidores: Se intensifican las inspecciones contra el acaparamiento y tarifas irregulares en estaciones de combustible.
- Accidentalidad en aumento: La siniestralidad vial creció un 21%, dejando un promedio diario de cuatro fallecidos, con una alta incidencia en conductores de motocicletas.






