El periodista cubano Henry Constantín enfrenta una sanción de al menos quince días recluido en una celda de castigo dentro de la penitenciaría de máxima seguridad Kilo 7, situada en Camagüey. La denuncia pública fue emitida formalmente este 19 de octubre por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entidad gremial que reclamó su inmediata e incondicional puesta en libertad. La directiva del organismo internacional responsabilizó de manera directa al régimen de la isla por cualquier menoscabo a la integridad física y psicológica del comunicador.
Constantín, quien se desempeña como director del medio independiente La Hora de Cuba y ocupa además la vicepresidencia regional de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, permanece privado de su libertad desde el pasado 16 de septiembre. Su detención original derivó de una causa por presunta desobediencia civil, luego de acudir a una cita en una dependencia policial de Camagüey tras ausentarse supuestamente a una convocatoria previa fijada para el 9 de septiembre, hecho que el profesional niega categóricamente.
Un cuestionado hallazgo penitenciario y aislamiento extremo
El detonante del severo régimen de aislamiento impuesto contra el director periodístico responde a una requisa llevada a cabo por guardias carcelarios el 15 de octubre. Según reportó La Hora de Cuba, los custodios penitenciarios sostuvieron haber localizado un cuchillo de fabricación artesanal oculto entre las pertenencias del informador. Inmediatamente después de este procedimiento, las autoridades del penal dispusieron su confinamiento disciplinario estricto.
No obstante, la versión ofrecida por el detenido difiere de forma radical de los reportes oficiales. En un contacto telefónico entablado desde el recinto carcelario, el periodista cubano Henry Constantín aseveró que dicho elemento cortopunzante fue colocado deliberadamente por los propios agentes con la finalidad de incriminarlo y habilitar sanciones más duras en su contra. De acuerdo con su testimonio, los uniformados se dirigieron sin titubear al punto exacto donde afirmaron descubrir el arma blanca.
Las repercusiones de la medida punitiva abarcan la cancelación inmediata de las visitas conyugales y de familiares pautadas originalmente para el 19 de octubre. Asimismo, las autoridades suspendieron el derecho a mantener llamadas telefónicas diarias que el reportero tenía asignadas reglamentariamente dentro del establecimiento carcelario.
Reclamo internacional de la SIP y exigencia de garantías
La cúpula directiva de la SIP expresó una enérgica censura ante la sucesión de hechos ocurridos en el penal Kilo 7. El titular de la organización regional, Pierre Manigault, remarcó que las circunstancias que rodean este episodio resultan altamente sospechosas y constituyen un patrón evidente de acoso contra un comunicador social cuyo encierro resulta injustificable a criterio de la entidad gremial.
Por su parte, Martha Ramos, responsable de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la institución y directiva de la Organización Editorial Mexicana, enfatizó que retirar el contacto familiar agudiza el riesgo de vulnerabilidad del detenido. La representante solicitó abrir una pesquisa autónoma e imparcial para transparentar lo ocurrido durante la inspección carcelaria del 15 de octubre.
La persecución al periodismo y el seguimiento del caso del periodista cubano Henry Constantín
La Sociedad Interamericana de Prensa, organismo sin fines de lucro con sede permanente en Miami que integra a más de 1.300 medios de comunicación en todo el continente americano, recordó que la persecución hacia Constantín no constituye un hecho aislado. La entidad acumula un extenso historial de alertas referidas a arrestos arbitrarios, citaciones constantes y restricciones operativas padecidas con anterioridad por el comunicador a raíz de su labor investigativa independiente.
Para el gremio periodístico continental, la situación por la que atraviesa el periodista cubano Henry Constantín expone el deterioro progresivo de las garantías básicas para ejercer la libertad de expresión en Cuba. El caso sigue siendo monitoreado por entidades de derechos humanos en la región, que demandan respeto a las reglas mínimas para el tratamiento de reclusos y el cese de medidas arbitrarias dentro de Kilo 7.
Datos clave
- Confinamiento disciplinario: El periodista cumple 15 días en una celda de castigo en el penal Kilo 7 de Camagüey tras una requisa carcelaria.
- Denuncia de montaje: La defensa y el propio afectado afirman que un cuchillo artesanal fue colocado entre sus cosas para fabricar nuevas acusaciones disciplinarias.
- Incomunicación severa: Las autoridades penitenciarias cancelaron sus llamadas telefónicas diarias y las visitas familiares fijadas para el 19 de octubre.
- Demanda regional: La SIP reclamó la liberación inmediata e incondicional del reportero y la apertura de una investigación independiente.






