El narcotráfico en Ecuador operaba mediante una sofisticada red logística que combinaba pistas de aterrizaje clandestinas, vehículos modificados con reflectores y camionetas blindadas. La causa denominada judicialmente caso Factoría desveló cómo la banda criminal Los Lobos articulaba traslados terrestres y vuelos internacionales con cargamentos ilegales con destino a México y Estados Unidos. La información procesal, hecha pública por medios ecuatorianos en base a informes de la Fiscalía, expone una estructura criminal con ramificaciones en once cantones de siete provincias ecuatorianas.
La logística aérea del narcotráfico en Ecuador
El despliegue de la organización incluía el acondicionamiento singular de automotores para sortear la falta de infraestructura en zonas rurales. Durante una inspección llevada a cabo en mayo de 2026 en el sector de Puente Negro-Vainilla, cantón El Triunfo, los investigadores localizaron una pista no autorizada utilizada presuntamente para el descenso de aeronaves mexicanas.
En ese punto, los agentes descubrieron un todoterreno adaptado con potentes reflectores diseñado exclusivamente para iluminar de noche los campos agrícolas improvisados como pistas de aterrizaje. Asimismo, la estructura contaba con camiones cisterna equipados para suministrar combustible de aviación, decenas de bidones plásticos y equipos de radiocomunicación para coordinar los aterrizajes y despegues de las avionetas ilegales.
Ataques armados y vehículos de choque blindados
Las pesquisas policiales señalan que el grupo recurría a una fuerza de choque mecanizada para proteger la droga. En los procedimientos de El Triunfo, un sospechoso embistió deliberadamente a una patrulla policial utilizando un vehículo blindado para intentar romper el cerco, lo que desató un tiroteo con dos presuntos criminales heridos y aprehendidos.
Un antecedente similar se registró en Guayaquil a fines de 2025. En aquella ocasión, un miembro identificado bajo el alias de Taxista escoltaba una carga de 328 paquetes de clorhidrato de cocaína y chocó de frente contra un móvil policial para permitir el escape de la carga. Además, la red empleaba vehículos de transporte público para llevar carburante desde centros urbanos hasta zonas rurales alejadas sin levantar sospechas.
Conexiones internacionales y resultados del operativo Factoría
El esquema criminal se apoyaba en alianzas estratégicas de alcance transnacional. De acuerdo con los investigadores del Ministerio Público, la agrupación coordinaba despachos en contacto directo con el Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las corporaciones ilegales más poderosas de México. La droga era oculta en vehículos acondicionados hacia depósitos intermedios en Los Ríos antes de cargarse en aeronaves privadas.
La fase principal del operativo Factoría se ejecutó a finales de agosto tras meses de labores de inteligencia coordinadas con la Administración de Control de Drogas y el Comando Sur de Estados Unidos. Las fuerzas del orden incautaron cerca de una tonelada de estupefacientes, una aeronave tipo Cessna hallada en un taller clandestino en Durán, una veintena de automotores, un arsenal de armas y aproximadamente un millón de dólares en efectivo.
Datos clave
- 19 personas con prisión preventiva dictada por una jueza especializada, entre las que figuran dos pilotos de nacionalidad mexicana.
- Pistas clandestinas nocturnas que eran iluminadas mediante camionetas equipadas con reflectores especiales en zonas agrícolas.
- Uso de blindados y taxis para custodiar convoyes, trasladar combustible aeronáutico y embestir patrullas policiales.
- Alianza internacional investigada por la Fiscalía que conectaba a Los Lobos con el mexicano Cártel Jalisco Nueva Generación.






