La mortalidad infantil en Cuba registró un fuerte incremento del 39,4 % en el último periodo anual, según los datos admitidos por el Ministerio de Salud Pública de ese país y recopilados por organizaciones civiles independientes. Este alarmante repunte en las muertes de recién nacidos coincide con un deterioro generalizado del sistema hospitalario de la isla, marcado por una escasez casi total de insumos, fallas edilicias graves y persistentes interrupciones energéticas.
Diversos reportes del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) y la plataforma Alas Tensas documentaron múltiples episodios críticos durante el mes de octubre. Las denuncias se concentraron en recintos asistenciales de provincias como Matanzas, Camagüey, Santiago de Cuba y Holguín, donde las condiciones de internación rozan situaciones extremas tanto para madres gestantes como para sus bebés.
Alarmante suba en los indicadores materno infantiles
Las cifras oficiales dadas a conocer revelaron que el índice de fallecimientos en menores de un año pasó de 7,1 a 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos, lo que representó un incremento de casi 40 puntos porcentuales. Al mismo tiempo, el deceso materno creció un 8,6 %, situándose en una tasa de 44,1 muertes por cada 100.000 nacidos vivos frente a las 40,6 registradas con anterioridad, reflejando una muerte adicional según el ministerio cubano.
Este retroceso sanitario pone de manifiesto la severa precariedad que golpea al esquema asistencial de la isla, un tema que tradicionalmente fue promovido por sus autoridades como uno de los principales estandartes estatales. El deterioro institucional y la falta de suministros básicos impactaron de forma directa en los centros médicos dedicados a la maternidad.
Bebés en sillas y plagas en centros de salud
Entre las situaciones más impactantes verificadas por activistas, el periodista independiente José Luis Tan Estrada expuso mediante un video grabado en el Hospital Ginecobstétrico Ana Betancourt de Mora, en Camagüey, a bebés recién nacidos ubicados sobre sillas rotas y telas dentro del área de preparto ante la falta absoluta de camas disponibles. En ese mismo sanatorio, familiares denunciaron el fallecimiento de un bebé tras un parto inducido que se extendió por más de 24 horas sin recurrir a una cesárea.
Paralelamente, las pacientes del Hospital Ginecobstétrico de Matanzas expusieron una seria infestación de chinches en las camas, obligando a varias embarazadas a intentar descansar durante el día para eludir las picaduras nocturnas. En Santiago de Cuba, en el área de Perinatología del Hospital Juan Bruno Zayas Alfonso, se alertó sobre la presencia de ratas y pésimas condiciones de higiene, contexto en el cual falleció una joven de 26 años luego de cuatro días de internación para inducir su alumbramiento.
Desabastecimiento de insumos y apagones continuos
El relevamiento del OCC precisó que actualmente faltan 300 de los 395 medicamentos que componen el cuadro básico nacional de salud. Esta carencia generalizada se agrava con los extensos cortes de luz y cortes de agua potable, obligando al personal de enfermería en localidades como Holguín a emplear maniobras manuales para sostener la vida de los recién nacidos cuando los equipos médicos se apagan.
A su vez, en el Hogar Materno de Matanzas las gestantes de riesgo subsisten gracias a las comidas que sus parientes les trasladan, dado que las raciones oficiales carecen del contenido proteico indispensable. Esta situación evidencia cómo la crisis global de suministros empuja el alza de la mortalidad infantil en Cuba y castiga a las familias que enfrentan una severa inflación.
Datos clave
- La tasa de fallecimientos de bebés menores de un año trepó a 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos, un alza del 39,4 %.
- Unos 300 fármacos de los 395 que forman el cuadro básico de medicamentos se encuentran totalmente agotados.
- Recién nacidos en sillas y presencia de plagas como ratas y chinches fueron reportados en hospitales provinciales.
- Los continuos apagones forzaron a enfermeras en salas neonatales a aplicar maniobras manuales de soporte vital.






