La presencia de militares en Nicaragua experimentará un cambio significativo tras la exclusión de contingentes provenientes de Cuba y Venezuela para el ciclo operativo de 2027. La medida fue adoptada por la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo a través del decreto presidencial 13-2026. Esta normativa interrumpe por primera vez desde 2020 los intercambios castrenses bilaterales habituales con ambos aliados políticos.
Giro en las autorizaciones para tropas de La Habana y Caracas
El decreto presidencial canceló la entrada de naves, aeronaves y personal armado cubano y venezolano al territorio centroamericano. Al mismo tiempo, la normativa suspendió los viajes oficiales de uniformados locales con destino a Caracas y La Habana. Hasta este dictamen, los permisos para misiones conjuntas de asistencia humanitaria e intercambio técnico se renovaban con periodicidad semestral.
De acuerdo con los registros oficiales, Venezuela envió alrededor de 2.190 efectivos castrenses hacia Managua entre 2020 y fines de 2026. Tras registrar cupos de hasta 460 soldados anuales en el inicio de la década, los contingentes venezolanos se habían estabilizado en 180 efectivos por año. Cuba, por su parte, sumó cerca de 700 uniformados en idéntico período mediante misiones semestrales de 50 especialistas.
Analistas en materia de seguridad indicaron a publicaciones regionales que la medida no representa una ruptura diplomática formal entre las partes. La no inclusión de Venezuela obedecería a factores internos y al repliegue de su Fuerza Armada tras acontecimientos políticos recientes. En tanto, las dificultades económicas severas de Cuba habrían forzado a concentrar a su personal operativo en tareas de orden interno.
La presencia de militares en Nicaragua y el rol de Rusia
A diferencia de la situación caribeña, Moscú retiene la mayor cuota de militares en Nicaragua con un estimado de 2.280 efectivos movilizados desde 2020. El nuevo decreto refrenda la presencia de 180 soldados rusos durante el primer tramo de 2027. De forma recíproca, al menos 50 efectivos nicaragüenses viajarán a la Federación Rusa con fines formativos.
Especialistas del sector señalan que las tropas enviadas por Moscú brindan instrucción en tácticas operativas complejas en el centro de entrenamiento ubicado en Xiloá. Aunque los documentos oficiales catalogan estas actividades como operaciones de rescate y combate al narcotráfico, diversos reportes alertan sobre cooperación estratégica de mayor alcance. Investigaciones periodísticas habían expuesto previamente instalaciones de telecomunicaciones rusas en la base del Cerro Mokorón, al sur de Managua.
El flujo total de uniformados foráneos habilitados por la administración nicaragüense entre 2020 y mediados de 2027 ronda los 6.970 integrantes. La distribución de estas fuerzas foráneas ilustra cómo Managua combina discursos antiimperialistas con acuerdos militares sumamente específicos y diversificados.
El tablero internacional y los convenios multilaterales
El decreto 13-2026 no limita sus alcances a las potencias euroasiáticas y conserva mecanismos para el arribo de militares en Nicaragua desde otros países. El texto ratifica la participación de tropas procedentes de México, Estados Unidos y la República Popular China. Las fuerzas chinas mantienen autorizaciones de ingreso aéreo y marítimo sin un límite cuantitativo explícito en el documento oficial.
Asimismo, la orden ejecutiva incluye a delegaciones de El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana en el marco de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas. Estos efectivos interactúan de forma regular con las ramas terrestre, naval y de defensa aérea de Nicaragua. El marco legal confirma una política pragmática donde conviven actores de distintas posturas geopolíticas en tareas humanitarias y de vigilancia costera.
Para los analistas de la región, el monitoreo sobre estos convenios resulta crucial debido a las tensiones diplomáticas que atraviesa el continente. La reorganización de los acuerdos para militares en Nicaragua refleja reacomodos tácticos derivados de presiones económicas externas y reconfiguraciones de poder en América Latina.
Datos clave
- Exclusión bilateral: El decreto 13-2026 dejó sin autorización militar a Cuba y Venezuela para todo el año 2027.
- Hegemonía rusa: Rusia mantendrá a 180 efectivos en territorio nicaragüense para tareas formativas y de adiestramiento táctico.
- Continuidad regional: El permiso mantiene abiertas las puertas a contingentes de Estados Unidos, México, China y Centroamérica.
- Balance acumulado: Entre 2020 y mediados de 2027, Nicaragua autorizó la entrada de casi 7.000 uniformados extranjeros.






