La libreta de abastecimiento enfrenta un retroceso histórico en Cuba tras el cierre y la reconversión de decenas de bodegas estatales en La Habana. Esta medida forma parte de una reestructuración oficial que busca reemplazar los subsidios universales por ayudas económicas focalizadas en sectores vulnerables. La falta de despacho en los puntos habituales genera incertidumbre en una población que dependió durante décadas de esta cartilla para adquirir alimentos básicos a valores subvencionados.
Transformación urbana y fin de la libreta de abastecimiento en bodegas
En distintos sectores de la capital cubana, los tradicionales locales de racionamiento clausuraron sus puertas o mutaron hacia mercados de proximidad. Un relevamiento de la agencia AFP constató que varios comercios dejaron de atender bajo la modalidad tradicional en las últimas jornadas. De acuerdo con los testimonios vecinales, esta situación impidió que las familias retiraran las raciones que correspondían al mes en curso.
El plan estatal contempla abrir espacios comerciales que operen al margen del sistema de racionamiento tradicional. En barrios habaneros como Cerro, los residentes señalaron que la red histórica está en proceso de retiro definitivo. Los pobladores manifestaron su inquietud frente a una transición que los obliga a buscar suministros en comercios privados o mercados alternativos donde las tarifas superan ampliamente su capacidad adquisitiva.
Antecedentes de un sistema vigente desde 1963
El Gobierno cubano instauró la libreta de abastecimiento en 1963, bajo el mandato de Fidel Castro, en un contexto de aguda falta de alimentos agravado por las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. Desde su puesta en marcha, este documento permitió a la ciudadanía acceder de forma mensual a productos elementales como azúcar, arroz, aceite y huevos mediante precios subsidiados por el Estado.
Sin embargo, la cobertura de la libreta fue disminuyendo con los años tanto en cantidad como en regularidad. Los hogares de la isla se vieron obligados de manera sistemática a complementar la canasta básica a través de mercados informales o comercios dolarizados. La desaparición de esta cartilla altera de raíz las costumbres y la economía de millones de personas dependientes de estas cuotas estatales.
Esquema de subsidios focalizados anunciado por el Ejecutivo
El primer ministro de la isla caribeña, Manuel Marrero, comunicó previamente la intención gubernamental de reformar el modelo de distribución. Marrero explicó que el propósito central consiste en terminar con la subvención universal de mercancías y reorientar el respaldo estatal hacia las personas de menores recursos. La isla cuenta en la actualidad con alrededor de 9,4 millones de habitantes, según los registros citados por AFP.
Por el momento, la administración central no detalló los calendarios específicos ni los criterios de selección para acceder a los beneficios sociales venideros. Tampoco se especificó qué mercancías permanecerán bajo el amparo de la libreta de abastecimiento mientras avanza la reconversión comercial. La incertidumbre persiste en medio de una profunda crisis socioeconómica marcada por problemas energéticos, inflación y baja capacidad de compra.
Datos clave
- Cambio estructural: Cierran y reconvierten bodegas estatales históricas en barrios de La Habana.
- Focalización social: El Gobierno cubano planea eliminar los subsidios universales para subsidiar únicamente a personas vulnerables.
- Origen histórico: La cartilla de racionamiento fue creada en 1963 bajo el mandato de Fidel Castro.
- Impacto directo: La medida afecta a una población estimada en 9,4 millones de personas en la isla.






