La Fiscalía de Bolivia atraviesa una profunda reestructuración institucional tras confirmarse la llegada de una comitiva técnica del Escudo de las Américas. El anuncio fue realizado por el fiscal general interino, José Armando Urioste, durante su primera rueda de prensa oficial en la ciudad de Sucre. La medida busca transparentar y auditar los procesos internos luego de la reciente detención del extitular del órgano judicial.
Cooperación internacional para la Fiscalía de Bolivia
El titular transitorio explicó que especialistas del Escudo de las Américas y del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Forenses trabajarán de manera conjunta en el país. El propósito central consiste en prestar respaldo técnico y pericial especializado a las causas en curso. Asimismo, detalló que estas acciones se implementarán a partir de los convenios de cooperación suscritos formalmente por el Estado.
Frente a posibles cuestionamientos de sectores locales, Urioste defendió la convocatoria de asesoramiento externo. El funcionario sostuvo que recurrir a veedurías técnicas internacionales representa una necesidad ineludible dada la magnitud del conflicto judicial. En sus declaraciones, enfatizó la urgencia de reordenar el sistema institucional y devolver la legitimidad operativa a la estructura investigativa.
Acusaciones de corrupción y remoción de autoridades
La crisis del Ministerio Público se profundizó a partir de la aprehensión del exfiscal general Roger Mariaca y dos fiscales de rango regional, Martín Irusta y Alberto Zeballos. Las actuaciones contra los antiguos funcionarios surgieron por sospechas de encubrimiento y vínculos con el narcotráfico. Según voceros gubernamentales, existía un presunto esquema irregular montado para brindar amparo a actividades ilegales.
De manera previa a los arrestos, el Departamento de Estado de los Estados Unidos dispuso la revocación de visas a los tres involucrados por aparentes lazos con el crimen organizado. Esta sanción coincidió con recientes encuentros bilaterales en Nueva York entre mandatarios regionales y diplomáticos norteamericanos. Tras esa medida exterior, el proceso contra la anterior cúpula fiscal cobró celeridad en sede legislativa y jurisdiccional.
El contexto político y el nuevo periodo judicial
Por su parte, el destituido Mariaca rechazó las acusaciones en su contra y afirmó que el proceso judicial obedece a represalias políticas. El exfuncionario vinculó su aprehensión a investigaciones activas que su despacho impulsaba contra allegados del Poder Ejecutivo boliviano. Pese a tales señalamientos cruzados, la nueva conducción fiscal aseguró que las causas abiertas continuarán sin transformarse en una persecución arbitraria.
Para viabilizar este relevo, la Asamblea Legislativa introdujo cambios en la legislación orgánica que regula al Ministerio Público. La modificación normativa permitió apartar al titular ante una simple imputación judicial y designar un reemplazo por un lapso trimestral. Urioste, profesional de amplia trayectoria en derecho constitucional y agrario, asumió las riendas operativas con el reto de restituir el orden legal en la institución.
Datos clave
- Misión de apoyo: Expertos del Escudo de las Américas y del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Forenses colaborarán en la auditoría técnica.
- Detención previa: El exfiscal general Roger Mariaca y dos agentes regionales fueron arrestados por presuntos nexos con el narcotráfico.
- Mandato interino: José Armando Urioste fue electo por dos tercios del Parlamento para encabezar la entidad durante un periodo de tres meses.
- Revocación de visados: Las aprehensiones se ejecutaron tras la cancelación de visas estadounidenses aplicada a los antiguos investigadores.






