El reciente lanzamiento de la investigación literaria Las chicas de Renoir expone los secretos y las fracturas de una influyente familia judía parisina retratada a finales del siglo XIX por el pintor Pierre-Auguste Renoir. La obra desentraña el contraste entre la aparente dulzura de la pintura conocida como Rosa y azul y los trágicos acontecimientos que golpearon a sus protagonistas durante la Segunda Guerra Mundial. La autora británica Catherine Ostler profundiza en las complejidades sociales que rodearon la creación artística en la capital francesa.
En la primavera de 1881, el reconocido artista impresionista acudió a la residencia de los Cahen d’Anvers en París para pintar a Elisabeth y Alice, dos niñas de seis y cuatro años. El encargo provino del banquero Louis y su esposa Louise, figuras destacadas de la alta sociedad que mantenían un círculo estrecho con personalidades de la época. A pesar de los refinados vestidos y la cuidada ambientación, la relación entre el creador y los mecenas estuvo marcada por tensiones financieras y desavenencias personales.
Tensiones sociales y el contexto de la época
Durante aquellos años, la sociedad francesa experimentaba una profunda polarización vinculada a las diferencias de clase y a episodios históricos como el caso Dreyfus. Este prolongado error judicial dividió a la ciudadanía entre sectores ultraconservadores y defensores de los principios republicanos y laicos. Aunque los miembros de la familia Cahen d’Anvers buscaban integrarse en los círculos aristocráticos, el antisemitismo latente condicionó de manera determinante sus decisiones personales y sus matrimonios futuros.
En ese complejo escenario, las hijas de la familia tomaron rumbos divergentes en busca de aceptación social o seguridad. Elisabeth optó por convertirse a la fe católica antes de casarse con un aristócrata francés, mientras que su hermana mayor, Irène, también modificó su credo y transitó por diversas uniones conyugales. Por su parte, la pequeña Alice contrajo matrimonio dentro de la tradición anglicana con un militar británico en una conocida propiedad histórica.
Persecución y devastación durante la ocupación
El paso del tiempo demostró que los intentos de asimilación no bastaron para eludir la persecución nazi desatada décadas más tarde en Europa. En su minucioso relato histórico, Las chicas de Renoir describe cómo la anciana Elisabeth intentó ocultarse en un poblado rural durante el conflicto bélico. Pese a sus convicciones y su conversión, fue finalmente denunciada a las autoridades y murió en 1944 mientras era deportada hacia el campo de concentración de Auschwitz.
La barbarie de la contienda también alcanzó a otros integrantes del linaje familiar, incluida la descendencia de Irène, quien logró sobrevivir bajo perfil en el París ocupado. Simultáneamente, Alice protagonizó una decidida acción de rescate al trasladar a sus nietos hacia Inglaterra en barco poco antes de la consolidación del dominio extranjero. La memoria de estos hechos revive un período oscuro que afectó al patrimonio artístico y a miles de vidas inocentes en todo el continente.
Datos clave
- El libro documenta el origen de la célebre pintura impresionista realizada por Pierre-Auguste Renoir en 1881.
- La familia retratada pertenecía a un influyente círculo bancario de origen judío asentado en la capital francesa.
- El trágico destino incluyó la muerte de protagonistas y descendientes en campos de exterminio durante el Holocausto.
- La pintura original se preserva en la actualidad en el Museo de Arte de São Paulo, en territorio brasileño.






