El caso de un preso político cubano recluido en la provincia de Mayabeque generó un enérgico reclamo internacional luego de que autoridades carcelarias lo enviaran nuevamente a una celda de castigo. Amnistía Internacional Américas demandó de manera pública la liberación inmediata de Roberto Pérez Fonseca, a quien reconoció formalmente como defensor de derechos humanos y preso de conciencia tras sufrir continuas represalias en la prisión de Aguacate.
La determinación penitenciaria se conoció luego de que el activista protagonizara una manifestación pacífica en el penal de Quivicán. Según relataron sus parientes directos, la dirección del establecimiento penal aplicó la medida disciplinaria como castigo directo después de que el recluso exhibiera públicamente una tela con el lema de protesta social y resistencia ciudadana.
Agresión previa y castigo por exhibir un cartel
El hermano del manifestante, Alberto Ortega Fonseca, relató mediante una transmisión digital que el confinamiento solitario fue precedido por un violento ataque físico. De acuerdo con esa denuncia, un recluso común agredió a Pérez Fonseca por la espalda sin mediar discusión previa en las instalaciones carcelarias.
El testimonio familiar añadió que el atacante extrajo un arma blanca en presencia de personal penitenciario y de una reeducadora. Los allegados aseguraron que los guardias presentes no intervinieron para frenar el hostigamiento ni impusieron sanciones contra el portador del arma. Ante esa situación de desprotección, el activista desplegó en el patio una sábana con la frase "Patria y Vida", lo que desencadenó su inmediato aislamiento por orden de la jefatura carcelaria.
Reiterado confinamiento solitario de este preso político cubano
Los registros aportados por la familia indican que el manifestante ha sido enviado a celdas de castigo en más de diez oportunidades desde su arresto inicial. El cálculo acumulado estima que ha pasado entre uno y dos años recluido en áreas de confinamiento extremo, caracterizadas por pésimas condiciones higiénicas.
El entorno familiar alertó que este régimen de aislamiento compromete de gravedad su integridad física debido a la escasa ventilación y al exceso de polvo en las celdas tapiadas. La permanencia de este preso político cubano en tales dependencias carcelarias profundiza sus recurrentes crisis de asfixia y dificultades respiratorias crónicas que requieren tratamiento médico regular.
Cuadro médico documentado y antecedentes de la sentencia
La organización no gubernamental Prisoners Defenders International detalló en la ficha médica de Pérez Fonseca diagnósticos de asma, bronquitis crónica, neumonía, esofagitis, gastritis y úlceras estomacales. Estas patologías previas convierten cualquier régimen de castigo prolongado en una amenaza latente para su vida.
La privación de libertad del manifestante se remonta al 16 de julio de 2021, días después de las masivas protestas antigubernamentales ocurridas en San José de las Lajas. La justicia de la isla dictó una condena de diez años de cárcel ratificada en apelación, acusándolo formalmente de atentado, desacato, instigación para delinquir y desórdenes públicos.
Datos clave
- Amnistía Internacional catalogó formalmente a Roberto Pérez Fonseca como preso de conciencia y solicitó su libertad.
- Sanción disciplinaria: las autoridades de la prisión de Aguacate lo enviaron a aislamiento tras desplegar un cartel con la frase "Patria y Vida".
- Historial médico: el afectado padece múltiples afecciones pulmonares y digestivas como asma severa, gastritis y bronquitis crónica.
- Condena judicial: cumple una sentencia de 10 años de reclusión originada tras las protestas ciudadanas del 11 de julio de 2021.






