Una nueva inversión en Honduras comenzó a materializarse con la apertura formal de una planta de bebidas carbonatadas, destinada a fortalecer la capacidad manufacturera y logística local. El emprendimiento requirió un desembolso inicial de diez millones de lempiras, cifra cercana a los 369.900 dólares estadounidenses. Esta instalación marca el inicio de una serie de obras que buscarán optimizar el rendimiento fabril y modernizar los sistemas operativos en distintas áreas productivas.
El proyecto integral contempla un presupuesto acumulado de 23,8 millones de lempiras, equivalentes a casi 880.400 dólares estadounidenses, distribuidos en varias fases. Las autoridades corporativas vinculadas al desarrollo explicaron que la estrategia apunta a responder a la demanda de consumo masivo y afianzar la infraestructura disponible en el territorio centroamericano.
Una nueva planta y proyectos de corto plazo
Dentro de la primera etapa complementaria, la compañía prevé destinar 2,5 millones de lempiras, unos 92.500 dólares, al desarrollo de nueve obras específicas. Estas labores estarán orientadas a la optimización de los servicios auxiliares indispensables para sostener la actividad fabril sin interrupciones.
Entre los trabajos programados figura la construcción de una planta de tratamiento para aguas residuales y la modernización completa de los tendidos eléctricos de las instalaciones. Además, el esquema comprende la instalación de nuevas líneas de envasado y la edificación de una nave de almacenamiento para resguardar materias primas y productos terminados.
Fases futuras de la inversión en Honduras
El plan a mediano plazo contempla un paquete presupuestario de 11,3 millones de lempiras, monto estimado en 418.000 dólares, cuya ejecución está prevista entre 2027 y 2028. Esta segunda fase incluye la diversificación de la cartera de productos mediante la creación de una planta exclusiva para jugos y agua envasada.
Asimismo, la firma prevé extender la generación de energía solar fotovoltaica para abastecer parte del consumo de sus instalaciones. Esta ampliación sustentable apunta a disminuir los costos operativos energéticos y reducir la huella ambiental de los procesos fabriles.
La consolidación de esta inversión en Honduras permitirá robustecer el abastecimiento en el mercado interno y diversificar la oferta hacia nuevos segmentos comerciales durante los próximos años.
El panorama económico y laboral del país
En la actualidad, las operaciones de elaboración y distribución de la compañía ocupan a 340 trabajadores en sus distintas dependencias. No obstante, las autoridades del sector todavía no establecieron cuántos puestos de trabajo adicionales se generarán de manera directa o indirecta tras la finalización de los nuevos proyectos.
El anuncio se da en un escenario donde diversas entidades gremiales insisten en dinamizar el empleo formal. De acuerdo con informes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, la economía nacional arrastra altos niveles de subempleo e informalidad laboral que exigen respuestas estructurales urgentes.
El organismo gremial proyectó para 2026 una expansión económica en torno al 3,5 %, cifra ligeramente menor al 3,8 % estimado para el ciclo precedente. Al mismo tiempo, reportó que las empresas privadas concentran el 82 % del Producto Interno Bruto y el 86 % de las colocaciones de capital del país.
Para analistas y referentes empresariales, canalizar con éxito cada inversión en Honduras resulta indispensable para generar condiciones que eleven el bienestar de las familias y contengan la informalidad en la región centroamericana.
Datos clave
- Puesta en marcha: Inició actividades una planta de bebidas carbonatadas con un presupuesto inicial de diez millones de lempiras.
- Fases programadas: El programa total alcanza 23,8 millones de lempiras, con obras previstas hasta 2028 que incluyen energía solar y tratamiento de aguas.
- Situación laboral: La firma cuenta actualmente con 340 colaboradores, mientras el sector privado genera más del 80 % de la actividad económica hondureña.






