La importación de arroz enfrenta una nueva etapa de negociaciones en República Dominicana luego de que el Gobierno nacional derogara el Decreto 693-24. La medida suprime el arancel del 20% que funcionaba como salvaguarda regulatoria para las partidas provenientes de los Estados Unidos. Ante este escenario, los gremios de la producción manifestaron su respaldo a las gestiones oficiales para proteger el rubro local.
Consenso entre autoridades y productores agrícolas
El entendimiento se formalizó tras una extensa reunión de tres horas celebrada en el Club Cerro Alto, ubicado en la ciudad de La Vega. Durante la jornada participaron representantes de cooperativas, molineros, parceleros de la reforma agraria y distribuidores de insumos agrícolas. Los diversos actores coincidieron en mantener una mesa de diálogo permanente con los funcionarios del Poder Ejecutivo.
La cumbre congregó a directivos de la Asociación de Productores de Arroz del Nordeste y referentes del gremio de fabricantes de agroquímicos. Desde el sector público asistieron los viceministros Luis Madera y Herminia Reyes, acompañados por técnicos de planificación agrícola. La diversidad de participantes refleja el peso estructural del cultivo en las comunidades rurales y la necesidad de una postura unificada.
El titular del Ministerio de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, transmitió tranquilidad a las delegaciones presentes y ratificó el compromiso de la administración central. Por su parte, Marcos Rodríguez, quien encabeza la Federación Nacional de Productores de Arroz, consideró indispensable contar con garantías institucionales. El dirigente subrayó que el sector confía plenamente en la estrategia anunciada por el presidente Luis Abinader.
Regulación y control de la importación de arroz
Aunque se levantó el recargo arancelario anterior, las exigencias sanitarias que rigen la importación de arroz se mantienen inalterables. El mandatario nacional explicó que el ingreso de mercaderías todavía depende de estrictas evaluaciones fitosanitarias y zoosanitarias. Este mecanismo técnico asegura una vigilancia adecuada sobre cada cargamento extranjero que pretenda ingresar al circuito comercial insular.
Mandy Pimentel, titular de la Asociación Dominicana de Factorías de Arroz, calificó la anulación del decreto como una coyuntura propicia para entablar tratativas más favorables. Asimismo, el exministro Amílcar Romero valoró la predisposición demostrada por los representantes de fertilizantes e insumos. En tanto, las autoridades aseguraron que la fiscalización sanitaria evitará distorsiones severas en los precios del mercado interno.
El impacto del tratado comercial DR-CAFTA
El debate de fondo involucra los compromisos comerciales pactados dentro del DR-CAFTA, acuerdo que vincula a Centroamérica y la nación caribeña con la economía estadounidense. Frente a la apertura arancelaria progresiva, los gremios agrícolas reclaman herramientas que permitan preservar la rentabilidad de las cosechas tradicionales. Por ello, la administración pública dominicana busca renegociar plazos y condiciones operativas para el cereal sin infringir las normativas internacionales.
La discusión por la importación de arroz resulta crucial para las economías en desarrollo de la región, donde el grano constituye un elemento vital de la canasta básica familiar. Tanto en el Caribe como en el Cono Sur, la competencia desleal con subsidios externos representa un desafío constante para los pequeños agricultores. La mesa técnica de seguimiento buscará compatibilizar las obligaciones del libre comercio con la soberanía alimentaria nacional.
Datos clave
- Derogación arancelaria: El Gobierno eliminó el impuesto del 20% fijado por el Decreto 693-24 sobre cargamentos estadounidenses.
- Mesa permanente: Autoridades de Agricultura y productores de La Vega acordaron mantener reuniones periódicas para diseñar medidas conjuntas.
- Barreras sanitarias: La administración dominicana conservará la facultad de supervisar y autorizar ingresos mediante requerimientos fitosanitarios.
- Marco DR-CAFTA: Los gremios respaldan la propuesta presidencial de renegociar las cláusulas comerciales para resguardar la producción nacional.





