Los hondureños reclutados en Rusia bajo promesas de empleos civiles o jugosos salarios enfrentan una situación crítica tras ser incorporados a unidades de combate en el frente con Ucrania. La denuncia fue revelada por familiares de dos compatriotas ante el medio internacional Infobae, alertando sobre redes clandestinas de captación que operan en Latinoamérica.
Dos historias marcadas por la necesidad y el engaño
Wilfredo Lemuel Medina Zelaya, de 36 años y residente en El Progreso, aceptó viajar con el objetivo de costear los tratamientos de su pequeña hija con problemas médicos severos. Según relató su hermana Rocío Medina, presuntos intermediarios identificados como Dani y Dayana le aseguraron que trabajaría en una fábrica de arpones de pesca.
El trayecto comenzó a finales de abril con escalas en Panamá y Turquía, hasta arribar a Moscú. Al llegar a su destino, las autoridades locales le retiraron el teléfono, confiscaron sus pertenencias y lo forzaron a rubricar convenios en un idioma desconocido. En su última llamada telefónica el 10 de julio, el hondureño avisó que sería enviado a la zona de conflicto en el Dombás, perdiéndose todo rastro desde ese instante.
Una situación similar vivió Héctor Gabriel Sandoval Zúñiga, de 31 años, oriundo de Francisco Morazán. En este caso, el joven respondió a publicaciones digitales que ofrecían cuantiosas sumas de dinero, incluyendo pagos iniciales superiores a quince mil dólares estadounidenses y sueldos mensuales atractivos.
A pesar de las advertencias familiares, Sandoval viajó en mayo hacia Kazán tras realizar conexiones por el espacio aéreo turco. Su comunicación se interrumpió abruptamente a mediados de junio, momento en que avisó que había sido separado de sus compañeros y despojado de su equipo reglamentario.
El drama de los hondureños reclutados en Rusia
El fenómeno de los hondureños reclutados en Rusia destapó un esquema transnacional de reclutamiento que aprovecha la vulnerabilidad financiera en la región centroamericana y del Caribe. Investigaciones preliminares indican que estas plataformas de reclutamiento operan bajo fachadas de agencias de empleo técnico o de seguridad privada.
Meses atrás, cinco ciudadanos del mismo país lograron huir de campamentos rusos tras constatar que iban a ser destinados a trincheras activas, lo que permitió su rescate consular. Sin embargo, para los casos recientes, las gestiones diplomáticas enfrentan trabas burocráticas severas.
Las dependencias oficiales de la Cancillería en Tegucigalpa catalogaron estos portales web como mecanismos de trata de personas. Pese a este reconocimiento institucional, las autoridades diplomáticas han manifestado trabas legales para acceder a expedientes oficiales, argumentando que los compromisos castrenses suscritos son considerados confidenciales por el Estado ruso.
Reclamos humanitarios y contexto regional
Frente a este callejón sin salida, los parientes de los afectados decidieron acudir a organismos internacionales de localización de prisioneros y desaparecidos en zona bélica. El objetivo inmediato consiste en verificar si ambos hondureños reclutados en Rusia siguen con vida, permanecen hospitalizados o están retenidos en Ucrania.
Esta problemática genera honda preocupación en toda América Latina, incluyendo naciones como Paraguay, donde las ofertas laborales engañosas en el exterior proliferan mediante plataformas digitales sin regulación formal. Expertos en seguridad advierten sobre la urgencia de verificar la autenticidad de cualquier propuesta de empleo foráneo con representaciones consulares autorizadas.
Las familias de Sandoval y Medina insisten en que el gobierno hondureño habilite canales extraordinarios de negociación con Moscú y Kiev para facilitar la localización y el retorno de sus seres queridos.
Datos clave
- Promesas falsas: Wilfredo Medina y Héctor Sandoval viajaron a territorio ruso seducidos por ofertas de manufactura pesquera y supuestos contratos millonarios.
- Envío al frente: Ambos hombres fueron incomunicados, despojados de documentos y asignados a sectores de combate activo como el Dombás.
- Trata de personas: La Cancillería de Honduras calificó las páginas de reclutamiento como plataformas ilícitas, pero enfrenta restricciones diplomáticas por convenios militares clasificados.
- Búsqueda internacional: Los familiares coordinan con entidades humanitarias globales para determinar si los compatriotas continúan con vida o están recluidos.






