Un sorpresivo hallazgo arqueológico tuvo lugar en plena cordillera de los Andes cuando una patrulla de montaña divisó restos cerámicos prehispánicos. El descubrimiento se produjo en el departamento de Calingasta, en la provincia argentina de San Juan, durante un patrullaje preventivo de control fronterizo a 2.971 metros sobre el nivel del mar.
Efectivos pertenecientes al Grupo Especializado en Alta Montaña del Escuadrón 26 Barreal de la Gendarmería Nacional Argentina avistaron las piezas mientras realizaban tareas rutinarias de reconocimiento sobre una ladera escarpada. El conjunto observado consta de siete fragmentos de cerámica con representaciones y símbolos rupestres sobre su superficie.
Descubrimiento en los senderos de Calingasta
Los uniformados se encontraban en pleno recorrido por pasos limítrofes y sendas peatonales cuando notaron los tiestos sobre el terreno rocoso. Este hallazgo arqueológico fue reportado de inmediato por los integrantes de la fuerza de seguridad para resguardar la integridad del sitio.
La zona donde se detectó el material corresponde a los denominados Altos Valles Cordilleranos, un área de relieve escarpado y condiciones climáticas extremas. El punto exacto se ubica en las proximidades del cordón de Ansilta, un macizo montañoso de gran relevancia para los estudios del poblamiento originario en la región de Cuyo.
Las autoridades de la fuerza federal procedieron a demarcar el perímetro y abstenerse de manipular las piezas sin supervisión calificada. La preservación del entorno inmediato resulta crucial para que los investigadores puedan reconstruir el contexto depositional de los objetos.
El protocolo científico tras el hallazgo arqueológico
Tras constatar la presencia de los fragmentos, la unidad militar dio intervención a la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan. La dependencia provincial es el organismo oficial facultado para coordinar las actuaciones técnicas de resguardo y evaluar el futuro traslado de los bienes.
Los especialistas provinciales emitieron directivas preliminares destinadas a conservar el yacimiento intacto mientras se planifican los trabajos de campo. La normativa vigente sobre patrimonio arqueológico busca impedir alteraciones antrópicas que resten valor testimonial al contexto estratigráfico.
En la investigación arqueológica moderna, las coordenadas, el nivel de sedimentación y la cercanía con otros elementos resultan tan determinantes como las piezas mismas. Cualquier modificación no documentada podría arruinar datos sobre cómo llegaron los recipientes a esa cota altitudinal.
El enigma cultural y la tradición de Ansilta
El valor de este hallazgo arqueológico radica en que las cerámicas presentan trazos pictóricos asociados a tradiciones rupestres de pueblos originarios andinos. No obstante, las instituciones técnicas aclararon que aún no es posible atribuir con certeza estas muestras a una etnia o período cronológico específico.
El área geográfica está vinculada históricamente con la cultura de Ansilta, una sociedad precolombina que habitó valles y quebradas precordilleranas durante varios siglos. Pese a esa coincidencia espacial, se requieren análisis de laboratorio para confirmar si los fragmentos corresponden a dicha ocupación o a grupos posteriores.
Los recipientes cerámicos antiguos solían cumplir múltiples funciones dentro de la vida comunitaria indígena, como el acopio de agua, la cocción de alimentos o ceremonias rituales. La ubicación cercana a pasos cordilleranos sugiere además la posibilidad de que el lugar formara parte de antiguas rutas de intercambio y trashumancia.
Las siguientes etapas de trabajo incluirán relevamientos sobre el terreno, análisis de la pasta arcillosa y estudios comparativos de estilo. Con esos exámenes científicos se podrá determinar con rigor la antigüedad y el destino final de las piezas encontradas en la alta cordillera.
Datos clave
- Ubicación: El hallazgo se produjo a 2.971 metros de altitud en los Altos Valles Cordilleranos de Calingasta, cerca de la Cordillera de Ansilta.
- Piezas: Se contabilizaron siete fragmentos cerámicos que presentan trazos y figuras rupestres sobre su superficie.
- Intervinientes: El Escuadrón 26 Barreal de Gendarmería Nacional dio aviso formal a la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan.
- Próximos pasos: Los científicos realizarán relevamientos en el terreno y estudios de laboratorio para precisar el origen temporal y cultural del material.






