Las grietas en el oficialismo comenzaron a manifestarse debido a la puja prematura por la sucesión presidencial del 2028, según confirmó el ministro del Interior, Enrique Riera, en Asunción. Aunque descartó una ruptura inmediata entre el presidente Santiago Peña y el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, el ministro señaló reacomodamientos de poder evidentes. La pugna incorpora además al vicepresidente Pedro Alliana como un tercer eje de influencia dentro del movimiento Honor Colorado.
Reacomodos y polos de poder partidario
El ministro del Interior explicó que tanto Santiago Peña como Horacio Cartes y Pedro Alliana constituyen polos con agendas y tiempos propios. Esta dinámica genera gestos de autonomía que suelen interpretarse como distanciamientos dentro de la cúpula gubernamental. No obstante, las principales figuras de Honor Colorado comprenden que una fragmentación prematura favorecería directamente a los adversarios políticos.
Riera remarcó que las grietas en el oficialismo todavía no configuran un quiebre formal, sino reacomodamientos estratégicos. La necesidad de retener la conducción nacional impulsa a los sectores a mantener coincidencias mínimas a pesar de las rispideces cotidianas.
La crisis de Salud y el pulso interno
El relevo de María Teresa Barán al frente del Ministerio de Salud Pública evidenció los desajustes entre la conducción partidaria y el Poder Ejecutivo. El ministro Riera reveló que Peña dilató el cambio de la secretaria de Estado debido a su valoración técnica sobre la gestión saliente, pese a los continuos reclamos públicos de Cartes en actos partidarios.
Esa tensión demostró que el Palacio de López y la Junta de Gobierno manejan criterios dispares para resolver crisis operativas. Pese a las presiones contrapuestas, el desenlace del conflicto sanitario reflejó que la cúpula partidaria aún busca consensos forzados para evitar desbordes institucionales mayores.
Disputas territoriales hacia las elecciones municipales
Otro factor que profundiza las grietas en el oficialismo radica en la redistribución del presupuesto hacia las gobernaciones. Los jefes departamentales han acumulado influencia financiera y territorial mediante la gestión de programas sociales centrales, lo que suscita recelos en las bancadas del Congreso Nacional.
Los legisladores de ambas cámaras perciben esta transferencia de poder local como una amenaza directa a su representatividad electoral habitual. Riera advirtió que las elecciones municipales de 2026 constituirán el primer examen decisivo donde una generación colorada menor de cincuenta años disputará espacios antes de la carrera hacia 2028.
Datos clave
- Tensiones internas: Riera confirmó fricciones entre Peña, Cartes y Alliana por la sucesión hacia 2028, aunque descartó una ruptura inmediata.
- Caso Salud: La salida de María Teresa Barán evidenció divergencias de tiempos y criterios entre la Junta de Gobierno y el Ejecutivo.
- Poder regional: La mayor asignación presupuestaria a gobernadores encendió disputas de influencia con senadores y diputados oficialistas.
- Horizonte 2026: Las próximas elecciones municipales definirán el posicionamiento de una nueva camada dirigencial en la ANR.






