Una fuga de amoníaco registrada en una planta procesadora de aves en Mariano Roque Alonso movilizó a los servicios de salud y dejó a varias personas bajo estricto cuidado médico. Cuatro empleadas continúan hospitalizadas en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social tras inhalar la sustancia química durante sus tareas laborales. La situación obligó a evacuar de inmediato las instalaciones para evitar un desenlace más severo entre los operarios.
El impacto de la fuga de amoníaco en el personal
El reporte oficial brindado por las autoridades médicas confirmó que el centro asistencial de referencia atendió a una treintena de trabajadores. La doctora Cristina Ghezzi, directora médica del Hospital Central de la previsional, explicó que de los treinta pacientes que llegaron por urgencias, veintiséis recibieron el alta médica tras superar las primeras revisiones.
Las cuatro personas que continúan internadas son mujeres y permanecen en una sala de monitorización permanente. Según los médicos tratantes, las pacientes reciben suministro constante de oxígeno a través de cánulas nasales debido a las secuelas inmediatas causadas por la inhalación de los gases en las vías respiratorias.
La evolución clínica de cada paciente determinará el momento en que puedan regresar a sus hogares. Para autorizar la salida hospitalaria, el equipo médico evaluará la retirada gradual del soporte de oxígeno, así como la normalización de los análisis de laboratorio y las radiografías de tórax, que deben ubicarse dentro de rangos normales.
Operativo de auxilio y alcance de los afectados
El hecho tuvo lugar en el establecimiento de la firma Pollpar, conocida comercialmente por la marca Pollos Kzero, ubicado en el barrio San Blas de Mariano Roque Alonso. El incidente comenzó en el sector de fileteados, situado en la planta superior del complejo, donde la detección de un fuerte hedor alertó a los presentes y activó la evacuación preventiva del edificio.
La doctora Ghezzi puntualizó que la sede central del seguro social únicamente recibió a dependientes directos de la empresa y no a pobladores vecinos ni a clientes. Sin embargo, la profesional de blanco no descartó la posibilidad de que otros trabajadores o personas del entorno hayan acudido a clínicas periféricas dependientes de la misma red asistencial.
En cuanto a las condiciones de protección individual al momento del escape de gas, la vocera hospitalaria señaló que no fue posible comprobar si los afectados portaban sus implementos de seguridad reglamentarios. Muchos de los obreros fueron despojados de sus vestimentas contaminadas antes de ingresar a las salas de urgencias para cumplir con las normas de descontaminación.
Protocolos de seguridad química en plantas frigoríficas
El amoníaco anhidro se utiliza ampliamente en la industria cárnica paraguaya como refrigerante para la conservación de productos a gran escala. A pesar de su eficacia en sistemas de enfriamiento, representa un riesgo significativo para la salud humana si se presentan fisuras en las cañerías o fallas mecánicas en los compresores.
El contacto con este compuesto químico suele generar irritación severa en ojos, garganta y tracto respiratorio, pudiendo desencadenar cuadros obstructivos graves si no se administra atención de urgencia. Por este motivo, las industrias que manipulan sustancias peligrosas requieren planes de contingencia rigurosos y revisiones periódicas en sus sistemas de ventilación para prevenir siniestros similares.
Datos clave
- Treinta operarios fueron asistidos en el Hospital Central de la previsional tras el escape químico en la fábrica avícola.
- Veintiséis trabajadores recibieron el alta, mientras cuatro mujeres siguen bajo monitoreo continuo con apoyo de oxígeno.
- El escape se originó en el área de fileteados de la planta industrial situada en el barrio San Blas de Mariano Roque Alonso.
- El alta definitiva dependerá de la evolución respiratoria y del resultado favorable de placas radiográficas y análisis laboratoriales.






