Las exportaciones de Uruguay registraron una recuperación durante septiembre al alcanzar los 1.398 millones de dólares, lo que representó un incremento interanual del 10%. Las colocaciones externas repuntaron tras la fuerte contracción sufrida en agosto, de acuerdo con el informe oficial de comercio exterior. Pese a este repunte mensual, las secuelas climáticas del primer trimestre continúan condicionando el balance general del país.
El sector agrícola experimentó un alivio temporal gracias a la comercialización del grano, aunque las cifras globales del año evidencian dificultades persistentes. La agencia de promoción de inversiones y comercio exterior Uruguay XXI detalló que en los primeros nueve meses del año las ventas al exterior sumaron 10.372 millones de dólares, marcando un leve avance del 1% frente al mismo tramo del año previo.
El grano lidera las exportaciones de Uruguay en el mes
Durante el noveno mes del año, la soja se posicionó como el rubro más vendido en el mercado internacional, generando ingresos por 276 millones de dólares. Este registro implicó una suba del 38% respecto a septiembre anterior, teniendo a China como destino hegemónico al absorber el 87% de los cargamentos. El repunte temporal del grano aportó dinamismo a la balanza comercial uruguaya.
Sin embargo, este desempeño positivo no logró revertir el saldo desfavorable que arrastra la campaña anual tras el déficit hídrico del inicio de temporada. Entre enero y septiembre, la soja se ubicó como el tercer producto más exportado con 832 millones de dólares, lo que representó un derrumbe acumulado del 32%. Por su parte, la carne bovina figuró segunda en el mes con 233 millones de dólares y un alza del 2%, enviada principalmente a Estados Unidos, seguida por la celulosa con 196 millones.
Radiografía del tejido empresarial exportador
El análisis técnico elaborado por Uruguay XXI puso el foco en el desempeño diferencial entre las grandes compañías y las micro, pequeñas y medianas empresas. Las mipymes conformaron el 83% de las firmas exportadoras y resultaron esenciales para sostener la diversidad de productos enviados. No obstante, este sector concentró solamente el 4,6% del valor total facturado, equivalente a 626 millones de dólares, mientras aportó el 21% de los puestos de trabajo.
Esta asimetría estructural refleja que las grandes corporaciones canalizan la casi totalidad de las ventas de soja, carne vacuna, celulosa, lácteos y concentrado de bebidas. En contrapartida, los pequeños emprendimientos explicaron la totalidad de las colocaciones de cemento, cal y peletería. Asimismo, tuvieron amplia participación en la venta de grasas de lana, gemas preciosas, vinos y productos químicos.
Impacto en la economía y proyecciones del gobierno
La retracción productiva ligada al clima impactó directamente en la actividad económica general durante el segundo trimestre del año, período en el cual el Producto Interno Bruto retrocedió un 0,5%. La administración encabezada por el presidente Yamandú Orsi preveía un desempeño complejo debido al freno de la actividad agrícola, aunque mantiene la expectativa de una reactivación hacia el tramo final del ciclo.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, sostuvo públicamente que el comportamiento adverso responde de manera directa a los eventos meteorológicos del inicio del año. Según el jerarca, las complicaciones de las exportaciones de Uruguay constituyen un fenómeno de carácter estrictamente transitorio. El Poder Ejecutivo revisó a la baja su previsión de crecimiento anual del PIB, recortando la estimación desde un 2,1% inicial hasta un 1,6%, remarcando que el aparato productivo continúa en marcha.
Datos clave
- Las solicitudes de venta al exterior alcanzaron USD 1.398 millones en septiembre, lo que representó un incremento interanual del 10%.
- La soja lideró las colocaciones mensuales con USD 276 millones y un alza del 38%, con el 87% de los despachos orientados al mercado chino.
- El balance anual continúa negativo para la oleaginosa, que acumuló una caída del 32% entre enero y septiembre frente al ciclo anterior.
- La economía nacional retrocedió un 0,5% en el segundo trimestre, motivando un ajuste en la proyección anual de crecimiento oficial al 1,6%.





