El empleo doméstico en Guatemala enfrenta un escenario de alta precariedad laboral, según reveló el Ministerio de Trabajo y Previsión Social de ese país en un diagnóstico oficial. A pesar de que la cantidad de personas dedicadas a estas tareas aumentó un 49 % desde 2012 hasta superar las 315.000 personas en 2025, el 95 % no posee un contrato escrito. La presentación del documento se realizó en el marco de las actividades por el Día Internacional de los Cuidados.
El estudio estatal Situación del trabajo en casa particular detalló que en 2012 se registraban 211.945 personas en estas labores, mientras que para 2025 la cifra trepó a 315.933 trabajadores. Sin embargo, este crecimiento de casi 104.000 ocupados no trajo mejoras significativas en el acceso a la seguridad social ni en la formalización de acuerdos laborales.
Ingresos reducidos y jornadas extensas en el sector
El informe oficial determinó que la remuneración mensual promedio del empleo doméstico en Guatemala alcanzó apenas 161 dólares estadounidenses en 2025. Este monto representa alrededor del 33 % del salario base de referencia utilizado por la cartera laboral guatemalteca, fijado en 487 dólares sin considerar las bonificaciones de ley. Incluso al computar los valores estimados de vivienda y alimentación que algunas personas reciben como pago en especie, el ingreso promedio calculado llegó a 211 dólares.
Las exigencias horarias también reflejan condiciones desfavorables. Alrededor del 29,2 % de los empleados en casas particulares cumplió jornadas que sobrepasan las 48 horas semanales. Asimismo, estimaciones oficiales de 2023 arrojaron que el 52,9 % de quienes realizan estas labores se encontraba en situación de pobreza y un 11 % subsistía en pobreza extrema.
Desprotección social y alta presencia femenina
La seguridad social sigue siendo una de las deudas principales para el empleo doméstico en Guatemala. La afiliación al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social apenas alcanzó al 1,4 % de los trabajadores del rubro en 2025. Esta cobertura reducida deja a la inmensa mayoría sin acceso a prestaciones médicas, jubilaciones o subsidios por maternidad, pese a la vigencia del Programa Especial de Protección para Trabajadoras de Casa Particular.
En cuanto a la distribución por género, más del 93 % de las personas ocupadas en tareas hogareñas son mujeres. Los datos revelaron que el 10,5 % de las mujeres con trabajo remunerado en Guatemala presta servicios en casas particulares, frente a solo un 0,3 % de los hombres. El grupo etario predominante va de los 30 a 59 años con un 58,5 %, mientras que los adolescentes de 15 a 17 años abarcan el 6,3 %, lo que genera preocupación por el abandono escolar temprano.
Acciones institucionales ante la precariedad laboral
Frente a este panorama, el Ministerio de Trabajo y Previsión Social informó que acompaña a la Mesa Multisectorial por los Derechos de las Mujeres Trabajadoras Domésticas, del Hogar y de Casa Particular. Esta instancia busca establecer canales formales de denuncia, campañas de concienciación y programas de capacitación.
En paralelo, junto al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la cartera laboral promueve los Espacios Amigos de la Lactancia Materna, logrando habilitar 24 recintos en instituciones públicas y compañías privadas durante 2026.
Datos clave
- Ocupación en alza: El sector creció un 49 % entre 2012 y 2025 hasta alcanzar 315.933 personas.
- Informalidad extrema: Solo el 4,3 % tiene contrato escrito y la afiliación a la seguridad social es de apenas 1,4 %.
- Brecha salarial: El ingreso promedio ronda los 161 dólares mensuales, equivalente a un tercio del salario base de referencia.
- Prevalencia femenina: Las mujeres concentran más del 93 % de los puestos de trabajo en el rubro.






