El respaldo hacia el embargo a Cuba fue reafirmado por el gobierno de Paraguay durante la más reciente sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. La delegación paraguaya sumó su postura negativa frente al proyecto de resolución que solicitaba el levantamiento de las sanciones económicas estadounidenses contra La Habana. Pese al rechazo paraguayo y de otras naciones, la asamblea aprobó el documento por trigésimo cuarta ocasión con una mayoría de ciento treinta voluntades favorables.
Un giro diplomático frente al embargo a Cuba
El resultado en el pleno reflejó una notable reconfiguración en los equilibrios tradicionales del organismo internacional. Mientras el texto a favor de cesar el bloqueo sumó ciento treinta respaldos, diecisiete delegaciones votaron en contra y otras veinticinco resolvieron abstenerse. La cifra representó una disminución en el acompañamiento a la isla, que en la votación previa había alcanzado ciento sesenta y cinco votos positivos.
La decisión actual ratifica el cambio de dirección exterior asumido por la administración de Santiago Peña. Tras haber apoyado el cese del aislamiento económico en noviembre de 2023, Asunción modificó su postura histórica el año pasado uniéndose a Washington e Israel. Anteriormente, durante el mandato de Fernando Lugo entre 2008 y 2012, el país mantuvo una condena constante hacia las sanciones unilaterales aplicadas a la nación caribeña.
Realineamiento regional y nuevas alianzas estratégicas
El bloque opositor a la resolución sumó en esta oportunidad a delegaciones de peso como Argentina, Ecuador, Costa Rica y Colombia. A estas administraciones se incorporaron además Lituania, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos en sintonía con las determinaciones de la Casa Blanca. Esta correlación contrasta con décadas previas, cuando el aislamiento financiero impuesto a partir de 1960 recibía un rechazo casi unánime dentro del foro diplomático multilateral.
Por su parte, el grupo de naciones que optó por abstenerse incluyó a Chile, cuya representación rompió treinta y tres años de apoyo invariable al reclamo cubano. El gobierno chileno sustentó su abstención argumentando que los problemas socioeconómicos de la isla no responden únicamente a factores foráneos, sino a limitaciones internas de derechos civiles. Posturas similares de abstención fueron asumidas por Perú, Honduras, Alemania, Grecia, Italia y República Dominicana.
El contexto bilateral con los Estados Unidos
Este comportamiento en los estrados globales responde al marcado acercamiento entre el Poder Ejecutivo paraguayo y el mandatario republicano Donald Trump. La gestión actual buscó recomponer vínculos con la potencia norteamericana luego de que el Departamento del Tesoro sancionara financieramente al expresidente Horacio Cartes en enero de 2023, durante el mandato demócrata de Joe Biden.
La diplomacia paraguaya sincronizó varios de sus votos en asuntos de alto impacto geopolítico, como los debates en torno al conflicto en Medio Oriente. Las restricciones financieras hacia Cartes fueron retiradas hacia finales del año pasado, consolidando una etapa de fluida coordinación política entre las autoridades de ambos países en escenarios como la discusión sobre el embargo a Cuba.
Datos clave
- La Asamblea General de la ONU aprobó la resolución con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.
- Paraguay ratificó su rechazo al proyecto multilateral por segundo año consecutivo bajo la conducción de Santiago Peña.
- El bloqueo económico aplicado por los Estados Unidos sobre el territorio cubano acumula sesenta y seis años de vigencia.
- Un total de diecisiete países conformaron el bloque opuesto a la resolución, incluyendo a la Argentina, Colombia y Ecuador.






