La elección de la ONU sumó un nuevo capítulo este viernes en la sede de Nueva York con el liderazgo de la costarricense Rebeca Grynspan. La diplomática centroamericana alcanzó once votos a favor y cuatro en contra en el séptimo sondeo del Consejo de Seguridad. A pesar de este respaldo mayoritario, el nombramiento definitivo sigue supeditado a la postura de las naciones que cuentan con derecho a veto.
El mecanismo implementado por el órgano ejecutivo internacional se denomina straw poll y mide la aceptación de las candidaturas antes de la recomendación oficial. Este método busca reducir asperezas entre los quince Estados miembros y construir un consenso previo a la votación formal.
Los resultados del séptimo sondeo informal
Detrás de la postulante de Costa Rica se ubicó el diplomático argentino Rafael Grossi, quien ejerce la dirección general del Organismo Internacional de Energía Atómica. Grossi cosechó nueve sufragios favorables, cuatro negativos y dos abstenciones en la misma consulta. Más atrás figuró la representante de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, con ocho votos de apoyo, seis rechazos y un voto en blanco.
La nómina de participantes incluyó además a Lana Nusseibeh, de Emiratos Árabes Unidos, quien cosechó siete adhesiones, seis negativas y dos abstenciones. Su postulación generó reparos en organizaciones no gubernamentales debido al rol de su país en la crisis humanitaria de Sudán. La lista cerró con Olara Otunnu de Uganda y las ecuatorianas María Fernanda Espinosa e Ivonne Baki, con respaldos minoritarios.
El impacto del poder de veto en la elección de la ONU
Para lograr el visto bueno en esta elección de la ONU, cualquier candidato necesita al menos nueve apoyos y ningún veto de los miembros permanentes. Este grupo de privilegio está compuesto por Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido. Si alguna de estas cinco capitales emite una papeleta contraria, la postulación queda virtualmente bloqueada.
En esta ronda no se utilizaron papeletas diferenciadas, lo que impidió identificar si los cuatro sufragios contrarios a Grynspan correspondieron a potencias con veto. No obstante, en un escrutinio preliminar donde sí se distinguieron los votos, dos miembros permanentes se pronunciaron en contra de la economista. Por ello, el mayor desafío de su equipo diplomático radica en negociar el levantamiento de esas objeciones.
Una postulación con relevancia histórica para la región
Grynspan ejerció la vicepresidencia de Costa Rica durante el periodo de 1994 a 1998 y encabeza la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo. Para dedicarse por completo a esta campaña, la dirigente solicitó una licencia formal en dicho organismo multilateral. Su trayectoria abarca diversas agencias especializadas en financiamiento internacional y políticas públicas orientadas al crecimiento equitativo.
Si consigue triunfar, se convertiría en la primera mujer al frente de la organización internacional en más de ocho décadas de funcionamiento. Asimismo, marcaría el retorno de América Latina a la conducción de la secretaría tras la gestión del diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar entre 1982 y 1991. Para la diplomacia paraguaya y regional, esta posibilidad representa una oportunidad para visibilizar desafíos estructurales del continente.
El cronograma hacia el cierre del mandato
El tiempo apremia porque el actual secretario general, António Guterres, finalizará su segundo ciclo al frente del organismo el próximo 31 de diciembre. Los quince países del Consejo de Seguridad deberán fijar nuevas rondas de sondeos durante las próximas semanas para destrabar el escenario. En los pasillos multilaterales también trasciende el interés de otros competidores, como el diplomático turco Feridun Sinirlioğlu.
Una vez alcanzado un pacto definitivo, el Consejo remitirá su recomendación vinculante a la Asamblea General para la correspondiente ratificación plenaria. La contienda sigue abierta mientras los miembros permanentes sigan sin consensuar un nombre común que destrabe la elección de la ONU antes de fin de año.
Datos clave
- Resultado: Rebeca Grynspan obtuvo once votos a favor y cuatro en contra en el séptimo sondeo del Consejo de Seguridad.
- Competencia: El argentino Rafael Grossi se consolidó en el segundo puesto al sumar nueve apoyos y cuatro objeciones.
- Bloqueo: La designación depende del aval sin fisuras de las cinco potencias con derecho a veto: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.
- Plazos: António Guterres dejará su cargo el 31 de diciembre de 2026, lo que obliga a resolver la sucesión en el corto plazo.






