La economía de Paraguay mantuvo una senda de expansión durante el segundo trimestre de 2026 gracias al repunte simultáneo de dos motores clave de la actividad productiva. De acuerdo con el informe oficial de Cuentas Nacionales Trimestrales elaborado por el Banco Central del Paraguay (BCP), tanto el sector de la construcción como la industria manufacturera cerraron este tramo con variaciones positivas interanuales.
Desempeño y contrastes en la industria manufacturera
La rama fabril anotó un incremento del 1,8% en su comparación interanual entre abril y junio de este año. Al sumar las cifras del primer trimestre, el sector industrial alcanzó una suba acumulada del 4% durante toda la primera mitad del año, mostrando una consolidación paulatina.
Este comportamiento favorable fue impulsado de manera directa por varios rubros productivos. Entre las actividades con variaciones positivas se destacaron la elaboración de lácteos, aceites, azúcar, bebidas y tabacos, junto con la producción químico-farmacéutica, papel, madera, metales comunes, maquinarias, equipos y minerales no metálicos.
A pesar de estos resultados favorables, la industria manufacturera exhibió desempeños heterogéneos en otras áreas. El reporte técnico del BCP registró caídas en la elaboración de carnes, productos de panadería y molinería, prendas de vestir, textiles, cueros, calzados y productos metálicos, factores que moderaron la expansión total del segmento fabril.
Fuerte aceleración en el rubro de la construcción
El sector constructor demostró un dinamismo todavía más intenso en el mismo intervalo de tiempo. La actividad constructiva creció un 4,2% interanual en el segundo trimestre y totalizó un avance acumulado del 4,9% de enero a junio, ubicándose por encima del promedio manufacturero.
Los técnicos de la banca matriz explicaron que este repunte obedeció esencialmente a una mayor velocidad en la ejecución de obras privadas. Esta aceleración en las edificaciones particulares dinamizó la compra de insumos clave, generando un efecto positivo inmediato en los proveedores de materiales de origen nacional.
El efecto multiplicador de las obras impactó también en otros eslabones de la cadena económica local. La mayor actividad benefició al transporte de cargas, la comercialización minorista y mayorista de insumos, los servicios técnicos profesionales y el desarrollo inmobiliario urbano.
Evolución general de la economía de Paraguay
Los números de ambos sectores productivos brindaron aportes sustanciales a la economía de Paraguay mediante una sólida tracción del consumo intermedio y la inversión. En términos globales, el Producto Interno Bruto (PIB) nacional aumentó un 4% interanual durante el segundo trimestre y anotó una suba semestral acumulada de 5,7%.
El Banco Central del Paraguay monitorea periódicamente estas variables para evaluar la salud macroeconómica del territorio nacional. La entidad utiliza las cuentas nacionales como herramienta central para medir la producción, el ingreso y la inversión que sustentan el empleo formal y las políticas públicas del país.
El comportamiento que evidencien las inversiones durante los próximos meses será determinante para confirmar la sostenibilidad de estas cifras. De cara al segundo semestre, las proyecciones para la economía de Paraguay dependerán del sostenimiento de la demanda interna y de las condiciones financieras imperantes.
Datos clave
- Crecimiento de la construcción: el sector creció 4,2% interanual entre abril y junio y acumuló 4,9% en el primer semestre.
- Evolución fabril: la industria manufacturera aumentó 1,8% en el trimestre y totalizó una expansión acumulada de 4%.
- PIB trimestral: la producción total del país anotó una suba de 4% en el segundo trimestre y llegó al 5,7% acumulado.
- Dinamismo privado: las obras de carácter privado impulsaron el uso de insumos nacionales y dinamizaron la cadena productiva.






