La disputa en Honor Colorado responde a la creciente autonomía financiera que consiguieron diversos referentes del oficialismo frente al expresidente de la República. Así lo sostuvo el legislador del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Éver Villalba, durante una entrevista radial donde analizó el escenario político actual de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
De acuerdo con la visión expuesta por el parlamentario de la oposición, los administradores regionales y las autoridades ministeriales cuentan hoy con recursos propios que les permiten operar sin someterse a directivas verticales. Esta situación modificó los equilibrios tradicionales en la nucleación gobernante.
El origen financiero de la disputa en Honor Colorado
El legislador opositor manifestó que el distanciamiento de posturas entre los integrantes del cartismo tiene raíces netamente materiales. Según su análisis vertido en la radioemisora 1020 AM, el punto de quiebre radica en que los cuadros de base dejaron de depender de la billetera de Horacio Cartes para sostener su andamiaje electoral.
Villalba detalló que tanto gobernadores departamentales como diputados y altos cargos del Poder Ejecutivo lograron afianzar presupuestos y espacios institucionales independientes. Esta flamante solvencia económica reduce la subordinación que históricamente mantenían hacia la jefatura partidaria centralizada en la Junta de Gobierno de la ANR.
Al disponer de canales de gestión directa y manejo presupuestario, los caudillos territoriales ganaron musculatura propia. Esa autonomía operativa aceleró las aspiraciones personales y precipitó tensiones prematuras por el control de las futuras candidaturas.
Las diferencias prematuras rumbo a los comicios de 2028
El roce interno dentro del movimiento se acentuó tras la instalación pública de nombres para integrar la fórmula del Ejecutivo hacia las elecciones generales de 2028. La reciente mención de Juan Carlos Baruja, ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, como eventual aspirante desató posicionamientos cruzados entre los referentes leales al vicepresidente de la República.
Ante ese escenario, el vicepresidente Pedro Alliana puntualizó ante los medios que cualquier acuerdo formal respecto a la chapa presidencial se debatirá recién tras los comicios municipales. Esta postura busca frenar un adelantamiento de las pugnas partidarias que pudiera comprometer la gobernabilidad en los distritos.
Para Villalba, esta anticipación de candidaturas refleja un reacomodo de fuerzas donde los senadores oficialistas podrían quedar en una posición de vulnerabilidad. Quienes ejercen funciones ejecutivas o administran presupuestos descentralizados consolidan bases territoriales más firmes que aquellos parlamentarios abocados exclusivamente a la tarea legislativa.
El impacto en el tablero político paraguayo
Las fricciones internas en el oficialismo adquieren relevancia debido a la hegemonía que mantiene el movimiento colorado en ambas cámaras del Congreso Nacional y en la mayoría de las gobernaciones. Cualquier fractura en la disciplina partidaria repercute de manera directa en el tratamiento de proyectos legislativos y en la estabilidad institucional del Estado.
En el sistema político paraguayo, las internas de la ANR suelen funcionar como una antesala de la dinámica de gobierno general. Por ello, la oposición observa con atención las negociaciones, en un contexto donde las elecciones municipales marcarán el primer termómetro electoral antes de la contienda presidencial de 2028.
Datos clave
- Autonomía económica: El senador liberal Éver Villalba afirmó que los dirigentes oficialistas redujeron su subordinación a la conducción partidaria gracias a la gestión de recursos propios.
- Disputa por candidaturas: El anuncio de Juan Carlos Baruja como posible integrante de la chapa para 2028 detonó tensiones tempranas en el oficialismo.
- Postura institucional: El vicepresidente Pedro Alliana remarcó que las definiciones electorales mayores se postergarán hasta después de las votaciones municipales.
- Riesgo en el Senado: Según el análisis del legislador opositor, los parlamentarios de la Cámara Alta podrían quedar rezagados ante caudillos con manejo de cargos y presupuesto.






