La crisis en Honor Colorado suma un nuevo capítulo esta semana con la posibilidad de un encuentro cara a cara entre el vicepresidente Pedro Alliana y el líder del movimiento, Horacio Cartes. La reunión se perfila mientras Alliana ejerce la titularidad del Poder Ejecutivo debido a la misión oficial de Santiago Peña en los Estados Unidos.
El titular de la Asociación Nacional Republicana se mantuvo en silencio durante los últimos días y evitó formular declaraciones públicas sobre las discrepancias internas. En paralelo, Alliana conduce la gestión de gobierno desde Mburuvicha Róga y anticipó que mantendrá un diálogo con Cartes para descomprimir el conflicto que sacude al sector oficialista.
Tensión por la chapa presidencial del oficialismo
El detonante de este distanciamiento fue la mención de Juan Carlos Baruja como eventual candidato a la Vicepresidencia de la República para las elecciones de 2028. Cartes manifestó públicamente su preferencia por el actual ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat como compañero de fórmula de Alliana, lo que desató un rápido reclamo del segundo del Ejecutivo.
Alliana reivindicó de inmediato su autonomía política para definir a quien integrará la fórmula electoral y cuestionó los acuerdos asumidos sin consulta previa en la cúpula. Aunque ambos dirigentes compartieron una conversación reservada en la residencia del exmandatario, las diferencias persistieron en las bases dirigenciales.
El impacto de la crisis en Honor Colorado en las bases
La disputa por los cargos ejecutivos destapó tensiones más profundas dentro de la estructura partidaria. Un grupo relevante de gobernadores, conocido como el bloque G15, empezó a reclamar un espacio formal de consulta en las determinaciones que atañen al futuro del oficialismo nacional.
Al mismo tiempo, la crisis en Honor Colorado repercutió en el Congreso Nacional, donde legisladores como Derlis Maidana llamaron a canalizar las diferencias mediante el debate interno. La prioridad planteada por varios parlamentarios radica en proteger la cohesión de la estructura de cara a los comicios municipales de octubre, evitando fisuras prematuras.
Doble rol político y definiciones pendientes
El escenario actual coloca a Alliana en una encrucijada institucional singular. Por un lado, debe sostener la agenda de gobierno mientras Peña expone ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y se reúne con inversionistas en Nueva York. Por el otro, encabeza las negociaciones políticas más sensibles del Partido Colorado.
El resultado de la próxima conversación entre Alliana y Cartes determinará si el oficialismo logra ordenar su esquema de poder territorial o si se profundiza la puja por las candidaturas anticipadas. Hasta el momento, el tablero permanece abierto mientras distintos sectores intentan contener la crisis en Honor Colorado antes del calendario electoral.
Datos clave
- Pedro Alliana ejerce la Presidencia de la República mientras Santiago Peña asiste a la Asamblea General de la ONU en Estados Unidos.
- Horacio Cartes optó por no emitir declaraciones públicas tras anunciar su respaldo a Juan Carlos Baruja para la chapa de 2028.
- El reclamo de autonomía por parte de Alliana y el protagonismo del bloque de gobernadores G15 complejizan la negociación interna.
- El oficialismo colorado busca apaciguar las discrepancias para evitar perjuicios en la campaña rumbo a los comicios municipales.






