La incertidumbre sobre el destino final de los datos biométricos Ueno encendió las alarmas en el sector tecnológico y financiero tras advertencias sobre la falta de certezas en su custodia. Representantes del área de ciberseguridad señalaron que miles de ciudadanos entregaron registros de rostros y huellas dactilares en eventos deportivos, actividades sociales y locales comerciales sin que hoy esté claro dónde se almacenan esos archivos. La situación genera inquietud debido a la alta sensibilidad de este tipo de información personal.
El presidente de la firma tecnológica Excelsis, Daniel Sauca, manifestó públicamente su preocupación por la gestión de estos registros digitales. Según remarcó el especialista, cuando cualquier organización privada recopila rasgos físicos para autenticación digital, las instituciones reguladoras deben vigilar de forma estricta los protocolos de almacenamiento y las medidas de resguardo aplicadas.
Advertencias sobre la custodia y el resguardo de la información
El directivo puntualizó que las empresas vinculadas al grupo Itti implementaron mecanismos de captación en diversos entornos de concurrencia masiva. La identificación facial y dactilar fue utilizada como mecanismo de acceso y validación en estadios y reuniones sociales, además de las sedes corporativas.
Al ser consultado sobre el paradero y las condiciones de seguridad en que descansan esos servidores, Sauca admitió que no existe información pública certera sobre su localización. La ausencia de datos concretos sobre los centros de procesamiento o plataformas en la nube donde residen estos ficheros plantea interrogantes sobre quiénes conservan los accesos de administración en la actualidad.
El riesgo de vulnerabilidad en los datos biométricos Ueno
Los expertos en seguridad informática coinciden en que los datos biométricos Ueno revisten una categoría especial de peligro si llegan a ser filtrados o administrados indebidamente. A diferencia de una clave numérica, una contraseña alfanumérica o un código de verificación temporal, las características físicas de un individuo no se pueden sustituir ni modificar una vez comprometidas.
El robo o la utilización no autorizada de patrones faciales o huellas dactilares expone a los afectados a suplantaciones de identidad permanentes. Estos elementos son utilizados comúnmente para validar transacciones bancarias, aperturas de cuentas remotas y trámites gubernamentales, por lo que una brecha en su custodia representaría un daño de difícil reparación para los titulares.
Marco regulatorio y desafíos para la seguridad digital
En Paraguay, la discusión sobre la privacidad digital cobra fuerza en momentos en que las entidades financieras aceleran la digitalización de sus servicios. Diversos analistas recuerdan que el tratamiento de identificadores biológicos exige el consentimiento explícito de los usuarios, así como garantías de que no serán transferidos a terceros sin autorización judicial o administrativa.
La intervención de los organismos de control resulta indispensable para determinar si la base de datos continúa bajo administración de las sociedades originales o si fue transferida. Corresponde a las autoridades competentes fiscalizar que los soportes magnéticos o servidores remotos cuenten con cifrado de alto nivel y registros de auditoría inviolables.
Lo que exigen los especialistas a los entes de control
Frente a la coyuntura que rodea a las firmas relacionadas, el ámbito informático reclama auditorías técnicas independientes para constatar la integridad del sistema. El objetivo primario consiste en evitar que registros privados queden a la deriva o sean transferidos irregularmente en medio de reestructuraciones corporativas.
Determinar qué compañías tenían a su cargo el procesamiento del core tecnológico y la base de clientes es uno de los pasos clave. Hasta el momento, los usuarios aguardan aclaraciones oficiales que garanticen que sus rasgos biológicos no serán expuestos ni utilizados para fines comerciales no declarados al momento de la captura.
Datos clave
- Preocupación del sector: El titular de Excelsis, Daniel Sauca, alertó sobre el desconocimiento del sitio exacto de resguardo de las identidades digitales.
- Lugares de captación: Los registros faciales y dactilares se obtuvieron en encuentros deportivos, actividades sociales y oficinas comerciales de la firma tecnológica Itti.
- Naturaleza no modificable: A diferencia de las contraseñas tradicionales, los rasgos físicos son permanentes y no pueden cambiarse ante un incidente de filtración.
- Demanda de control: Expertos solicitan la intervención de entes reguladores para fiscalizar el acceso, la custodia y el eventual traspaso de esta información sensible.






