El crecimiento económico de Paraguay alcanzará una tasa del 5% durante el año 2026, de acuerdo con la última actualización técnica presentada por la banca matriz en Asunción. La entidad monetaria revisó al alza su cálculo previo del 4,5%, impulsada por el desempeño sobresaliente en la producción energética, el comercio interno y las ventas externas. Asimismo, la previsión de la inflación anual se redujo del 3,3% al 3%, gracias a una desaceleración en las cotizaciones de los alimentos y artículos no energéticos.
Factores que impulsan el crecimiento económico de Paraguay
El ajuste estadístico responde a un comportamiento dispar entre las diferentes ramas de la actividad nacional. El sector secundario exhibió un repunte notable al estimarse una variación positiva del 5,7%, cifra superior al 4,6% contemplado con anterioridad. Dentro de este bloque, el segmento de electricidad y agua registró un salto sustancial del 7,4% al 12,8%, motivado por el rendimiento operativo de las represas hidroeléctricas binacionales y la mayor distribución energética.
Por otro lado, la manufactura fabril sostendría un ritmo de expansión del 3,9%, mientras que la construcción avanzaría un 3,5%. En el ámbito terciario, las actividades comerciales y de servicios treparon a un pronóstico global del 5%, mejorando el 4,6% anterior. Dicho repunte se explica por la dinámica del comercio, que subió del 3,5% al 5,1%, y los servicios estatales, que pasaron del 2,6% al 4,1%.
Situación del sector primario y la demanda interna
A diferencia de los servicios y las industrias, las proyecciones del sector primario experimentaron un recorte al descender del 3,8% al 2,9%. Esta desaceleración proviene del rubro ganadero, que registraría una retracción del 4,5% debido a una menor faena bovina motivada por la retención de vientres para recomponer el hato. En contraste, la producción agrícola sostendría un avance del 4,7% gracias a las cosechas de soja.
Desde la perspectiva del gasto, la demanda agregada muestra signos combinados entre el consumo y la inversión. El consumo total crecería un 4,2%, apuntalado por el gasto público que trepó de una estimación del 1,5% al 4,5%. En contrapartida, el consumo privado experimentó un ligero ajuste a la baja, pasando del 4,3% al 4,1%, mientras que la inversión fija registraría un moderado incremento del 1,3%.
Comercio exterior y comparativa internacional
En el plano del comercio exterior, las exportaciones de bienes y servicios treparían al 5%, superando el 3,5% previsto previamente, apoyadas en el suministro eléctrico, los químicos y el régimen de reexportación. Las importaciones totales anotarían un avance más tenue del 1,4%. Estas variables consolidan un balance externo favorable para las cuentas nacionales paraguayas durante el presente ciclo.
Las cifras oficiales sitúan el crecimiento económico de Paraguay por encima de varios socios comerciales regionales como Argentina y Brasil, para los cuales se anticipan tasas del 2,8% y 2% respectivamente. Asimismo, organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional estimaron recientemente una tasa del 4,4% para el país, mientras el Banco Mundial proyecta un 4,3% promedio, diferencias habituales dadas las metodologías y fechas de corte estadísticas.
Riesgos externos y perspectivas para el cierre del año
Pese al optimismo fundamentado en los números oficiales, la conducción financiera advierte que persisten riesgos vinculados a factores internacionales impredecibles. Las presiones derivadas del precio global de los combustibles y las tensiones geopolíticas podrían alterar el comportamiento de los bienes importados y las rutas comerciales.
La consolidación del crecimiento económico de Paraguay demandará vigilar la estabilidad monetaria y la evolución de los mercados internacionales. El cumplimiento cabal de estas metas estará condicionado al desempeño productivo de los últimos trimestres y a la capacidad de absorber perturbaciones externas sin comprometer el poder adquisitivo doméstico.
Datos clave
- Pronóstico elevado: El Banco Central del Paraguay aumentó su expectativa del producto interno bruto del 4,5% al 5% para 2026.
- Menor inflación: El índice de precios al consumidor proyectado para fin de año bajó del 3,3% al 3% anual.
- Impulso hidroeléctrico: El sector de electricidad y agua registró un salto expansivo del 12,8%, liderando el repunte fabril y secundario.
- Contracción pecuaria: La ganadería caerá un 4,5% debido al proceso de retención ganadera para recomponer rodeos.
- Comercio exterior: Las exportaciones totales alcanzarán una expansión del 5% impulsadas por energía, químicos y reexportaciones.






